
Reino Unido respondió a Milei y defendió la actividad petrolera en Malvinas
Felipe Aguilera
El Reino Unido respondió este miércoles al discurso que el presidente Javier Milei brindó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y volvió a marcar sus diferencias con la Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas y por el desarrollo petrolero proyectado en el Atlántico Sur.

La representación británica ante la ONU sostuvo que Londres no tiene dudas respecto de su posición sobre la soberanía de las islas y volvió a fundamentarla en el derecho de autodeterminación de sus habitantes. También ratificó que no contempla una negociación sobre el futuro del archipiélago sin el consentimiento de la población isleña.

La declaración llegó horas después de que Milei utilizara parte de su intervención ante Naciones Unidas para reclamar nuevamente al Reino Unido la apertura de negociaciones sobre la soberanía y cuestionar el avance del proyecto petrolero Sea Lion.
El mandatario aseguró que Malvinas constituye una “causa nacional” para la Argentina y planteó que su gobierno avanzará mediante mecanismos diplomáticos, jurídicos y económicos contra las actividades relacionadas con la explotación de recursos naturales que no cuenten con autorización argentina.
Por otro lado, Londres sostiene que las actividades económicas desarrolladas bajo licencias de las autoridades isleñas son legítimas y rechaza la capacidad de la legislación argentina para alcanzar a empresas que operan bajo esas autorizaciones.
El principal punto de tensión económica es Sea Lion, un proyecto impulsado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration en la Cuenca Malvina Norte. Según información difundida sobre el emprendimiento, el objetivo es comenzar la producción de petróleo en 2028.
El Gobierno argentino viene endureciendo su posición frente al proyecto. Durante septiembre anunció sanciones y promovió cambios legislativos destinados a incrementar las penalidades contra empresas, proveedores y personas vinculadas con la explotación de recursos sin autorización argentina.
En este marco, Buenos Aires sostiene que las operaciones constituyen una explotación no autorizada en un área cuya soberanía se encuentra en disputa. Reino Unido rechaza esa interpretación y sostiene que las licencias emitidas por las autoridades isleñas son válidas.
La discusión se desarrolla sobre una controversia de larga data. Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido por las Islas Malvinas y ha llamado a las partes a alcanzar una solución pacífica mediante negociaciones.
La respuesta británica de este miércoles confirma que las diferencias permanecen abiertas tanto en materia de soberanía como en torno al aprovechamiento de los recursos naturales. Por el momento, las posiciones de ambos gobiernos continúan sin converger y el proyecto Sea Lion aparece como uno de los principales puntos de fricción bilateral.



¿Querés cambiar el auto? Autosur explicó cómo acceder a un 0 km con planes de ahorro




Singapur combina alto rendimiento en PISA con castigos físicos escolares

Explosión de pirotecnia en México dejó nueve muertos y 24 heridos


















