
Fútbol femenino: crecen los ingresos, pero persiste la inestabilidad laboral

El crecimiento económico del fútbol femenino todavía no garantiza estabilidad laboral para sus jugadoras. Según el segundo Informe Mundial de Empleo en el Fútbol Femenino de FIFPRO, el 49% de las futbolistas encuestadas considera abandonar su carrera antes de tiempo, en un escenario marcado por ingresos insuficientes, contratos breves y dificultades de salud mental.


Entre los motivos mencionados para evaluar una salida anticipada, el 59% señala razones financieras, el 46% apunta al estrés psicológico y el 39% identifica problemas para equilibrar el deporte con la vida personal. Además, el 57% de las participantes manifestó haber atravesado dificultades vinculadas con la salud mental.
El estudio reunió respuestas de 791 jugadoras de 40 países durante la temporada 2025/26. La encuesta fue elaborada por la Manchester Metropolitan University junto con FIFPRO y se complementó con un análisis documental de 35 países distribuidos en seis regiones. Sus resultados describen las condiciones de las participantes y muestran diferencias entre la profesionalización formal y las garantías laborales.
El 62% de las consultadas se considera profesional, el 78% tiene contrato y el 82% recibe ingresos de su club. Sin embargo, solo el 57% entiende que su salario alcanza para cubrir los gastos cotidianos. La remuneración mensual promedio es de USD 2.570, mientras que la mediana se ubica en USD 1.669: los salarios más elevados empujan el promedio por encima del valor central de la distribución.
La continuidad de esos ingresos también presenta dificultades. Los contratos duran, en promedio, unos 19 meses; solo el 66% cobra durante todo el año y el 24% sufrió demoras en los pagos en las dos temporadas anteriores. En materia de protección social, el 42% no cuenta con un plan de pensión o jubilación y apenas el 13% recibe ese beneficio mediante su club.
Las exigencias se acumulan fuera de la cancha. El 39% combina el fútbol con estudios y el 31% mantiene otro empleo. A su vez, el 32% considera que no tiene suficientes días libres durante la temporada. FIFPRO propone que la asistencia psicológica sea un derecho laboral y que su disponibilidad no dependa únicamente de los objetivos competitivos de los equipos.
Este panorama contrasta con las perspectivas comerciales. La organización proyecta que los ingresos mundiales del fútbol femenino pasarán de USD 581 millones en 2024 a más de USD 1.000 millones en 2027. Pero la distribución es desigual: ocho clubes de Norteamérica y Europa superan los USD 20 millones anuales, mientras que equipos de Italia, Japón y Noruega incluidos en el relevamiento registran menos de USD 5 millones.
Para FIFPRO, la expansión necesita condiciones mínimas de empleo que acompañen el crecimiento. La entidad plantea establecer convenios colectivos entre futbolistas y ligas nacionales, con reglas sobre contratación y condiciones de trabajo. Su diagnóstico es que el reconocimiento profesional debe traducirse en derechos concretos para quienes sostienen la actividad.


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