La Cámara de Diputados aprobó este jueves la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, en una sesión extensa y atravesada por fuertes cruces políticos. El proyecto obtuvo 135 votos a favor y 115 en contra y deberá regresar al Senado para convalidar las modificaciones realizadas durante su tratamiento.
La iniciativa avanzó con el respaldo de La Libertad Avanza y sus aliados parlamentarios, entre ellos sectores del PRO, la UCR, Innovación Federal, Producción y Trabajo, Independencia y distintos monobloques. En contra votaron Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y otros bloques provinciales.
Un debate marcado por incidentes
La sesión comenzó con quórum ajustado y rápidamente se vio envuelta en polémicas. El método de votación a mano alzada para aprobar el plan de labor generó el reclamo de legisladores opositores, que se acercaron al estrado para cuestionar la decisión del presidente de la Cámara, Martín Menem.
En distintos tramos del debate también hubo acusaciones cruzadas por el quórum y momentos de alta tensión en el recinto. A pesar de los intentos de la oposición por frenar el tratamiento, el oficialismo logró sostener la sesión y avanzar con la votación en general y en particular, blindando los 26 títulos y 218 artículos del texto.
Los puntos centrales de la reforma
Entre los aspectos más discutidos figuran los cambios en el régimen de indemnizaciones, la creación del Fondo de Asistencia Laboral, la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos, la limitación del derecho a huelga y la derogación de estatutos profesionales.
Durante el debate, el presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, Lisandro Almirón, defendió la reforma al sostener que el actual marco normativo “expulsa a las personas de la formalidad” y remarcó que más del 50% de los trabajadores se desempeñan en la informalidad.
Desde la oposición, en cambio, advirtieron que la norma implica un retroceso en derechos laborales y anticiparon que podrían presentarse planteos de inconstitucionalidad si la ley es finalmente sancionada.
Próximo paso en el Senado
El oficialismo ya convocó a un plenario de comisiones en el Senado para avanzar con el dictamen y buscar su aprobación definitiva antes de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, prevista para el 1° de marzo.
De esta manera, el debate por la reforma laboral continuará en la Cámara alta, en un clima político que se mantiene tenso tanto dentro como fuera del Congreso.
























