
El Papa Francisco critica la complicidad gubernamental con la ludopatía juvenil en su nuevo libro
SOFIA ZANOTTI

El Papa Francisco ha dejado claro su firme postura contra la proliferación de las apuestas online, un tema que ha adquirido relevancia mundial, especialmente entre los jóvenes. En un extracto de su nuevo libro La esperanza no defrauda nunca, al que este medio ha tenido acceso exclusivo, el Pontífice señala que los gobiernos no pueden ser cómplices de la "instigación a la ludopatía", un fenómeno que afecta profundamente la salud emocional y financiera de los jóvenes.

Francisco denuncia que estas plataformas no solo ofrecen una "falsa ilusión de salvación", sino que son parte de un sistema que, en su opinión, promueve una cultura de adicción y de abandono de la responsabilidad. "Nuestros gobiernos no pueden ser cómplices de una instigación a la ludopatía, que provoca serios daños a la salud emocional y financiera de nuestra juventud", afirma el Papa, destacando que muchas empresas de apuestas patrocinan equipos deportivos, lo cual, a su juicio, genera una familiarización con las apuestas incompatible con los valores del deporte y de una sociedad sana.
Este llamado de atención se enmarca en un contexto global donde las apuestas online están tomando una mayor relevancia. En Argentina, la situación es alarmante: según datos de la Asociación de Loterías, Casinos y Quinielas de la Argentina (ALEA), seis de cada diez padres están preocupados por el aumento de las apuestas online entre los jóvenes. El inicio de estas prácticas, que ocurre entre los 13 y 17 años, se motiva principalmente por la búsqueda de dinero rápido.
En los últimos días, el Congreso Nacional ha sido escenario de intensos debates sobre la regulación de este fenómeno. Se están evaluando proyectos para limitar la publicidad de las apuestas en medios públicos y deportivos, así como la implementación de controles biométricos y regulaciones en los medios de pago. Los proyectos también buscan establecer "estándares de juego responsable" para mitigar los efectos nocivos de las apuestas.
A medida que se avanza en la discusión legislativa, el Papa Francisco reafirma su preocupación por la masificación de este fenómeno, que él describe como una "adicción" y no un simple "juego". En sus palabras, las apuestas son una forma de "meterle la mano en el bolsillo a la gente, sobre todo a los trabajadores y a los pobres", en un claro llamado a la responsabilidad social y gubernamental para enfrentar este problema.


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