Beba en coma tras ataque de pitbull: vuelve el debate por razas peligrosas

Una niña de un año permanece internada en terapia intensiva con coma inducido tras ser atacada por un pitbull que convivía con su familia en Santa Fe. El caso reavivó la discusión sobre la tenencia responsable y los riesgos de perros de gran porte.
Sociedad21/01/2026LORENA ACOSTALORENA ACOSTA
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El grave episodio ocurrió puertas adentro del hogar y generó fuerte conmoción. La beba sufrió lesiones severas en el cráneo y compromiso neurológico, y continúa bajo cuidados intensivos. El dato de que el animal pertenecía al entorno familiar volvió aún más inquietante el hecho y puso el foco en las responsabilidades humanas al momento de convivir con este tipo de perros.

En diálogo radial, el médico veterinario Hernán Lepiscopo explicó que estos casos no se repiten porque el pitbull sea el único perro que muerde, sino por la gravedad de las consecuencias cuando lo hace. “No hay segunda oportunidad con esa mordida”, señaló, al referirse a la potencia física y fuerza mandibular que puede provocar daños irreversibles.

El especialista remarcó que no se trata de simplificar el problema bajo la idea del “perro malo”. Según indicó, el pitbull no es una raza estandarizada sino una combinación genética históricamente seleccionada para la pelea, lo que implica una respuesta física extrema ante determinadas situaciones. “El perro actuó como perro. Desde su lógica, interpretó una situación y respondió”, explicó.

Otro punto central del análisis fue la convivencia cotidiana. Lepiscopo advirtió que no cualquier perro es adecuado para cualquier familia o contexto, y que en algunos casos el animal puede intentar imponer un orden dentro del grupo. “El problema es el costo de esa conducta: cuando aparece, el daño es altísimo, sobre todo si la víctima es un niño”, sostuvo.

Además, planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema de mayor responsabilidad civil. “Para manejar un auto necesitás registro y respondés por los daños. Con los perros, especialmente los de gran porte, debería existir un criterio similar”, afirmó. Según su mirada, esto obligaría a tomar mayores recaudos y a evaluar con mayor conciencia la tenencia de estos animales.

Mientras el debate vuelve a instalarse en la agenda pública, la beba continúa luchando por su vida. El caso reabre preguntas incómodas pero necesarias sobre prevención, límites y responsabilidades, en un contexto donde el riesgo no siempre está en la calle, sino dentro del propio hogar.

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