
Ahorrar en dólares también implica perder poder de compra

Guardar dólares durante años permite conservar la cantidad de billetes, pero no asegura mantener su poder de compra. La inflación de Estados Unidos reduce lo que puede adquirirse con ese dinero, una diferencia central para los argentinos que recurren a la moneda estadounidense como refugio frente a las crisis del peso.


Ese es el eje de un análisis publicado el 23 de octubre de 2026 por Adrián Simioni, que vincula las decisiones de los ahorristas con las dificultades fiscales de las grandes economías. Su planteo distingue una pérdida de valor causada por la inflación de una hipótesis: que esa erosión se acelere si los gobiernos toleran mayores aumentos de precios para aliviar sus deudas.
El ejemplo es sencillo: quien guardó 20 mil dólares hace quince años y todavía conserva esos billetes mantiene el mismo monto nominal. Sin embargo, puede comprar menos por efecto de la inflación acumulada. El análisis no cuantifica esa pérdida ni establece una proyección para los próximos años.
La preocupación que desarrolla Simioni combina tres factores: deudas públicas elevadas, mayores costos de financiamiento y dificultades políticas para acordar recortes de gastos o aumentos de impuestos. Las tasas más altas encarecen gradualmente los compromisos de los Estados cuando deben renovar sus vencimientos, y también pueden desalentar el consumo y la inversión.
Como ejemplo, el autor señala que el rendimiento de los bonos franceses a diez años llegó al 5%, un máximo en 24 años, en un contexto de fragmentación parlamentaria que dificulta aprobar el presupuesto. Para Japón, menciona una deuda pública bruta superior al 200% del producto.
Sobre ese último país, Simioni recoge una estimación atribuida a un análisis del Fondo Monetario Internacional: los pagos de intereses podrían aproximadamente duplicarse entre 2025 y 2031 por la refinanciación a tasas mayores. Se trata de una proyección, que convive con mayores necesidades de gasto asociadas al envejecimiento de la población.
La posibilidad de que los gobiernos permitan más inflación para reducir el peso real de sus obligaciones aparece como una hipótesis, no como una decisión confirmada. Además, ese mecanismo tiene límites: el aumento de precios también puede elevar el costo de las nuevas emisiones de deuda.
Para el ahorrista, la discusión abre alternativas como los inmuebles, las acciones, el oro, las materias primas o las criptomonedas. Ninguna garantiza preservar el capital ni acompañar la inflación en todos los plazos. El punto central del planteo es distinguir entre conservar dólares y conservar patrimonio: mantener intactos los billetes no equivale, por sí solo, a mantener intacta su capacidad de compra.


Milei celebró su sobreseimiento en $LIBRA y denunció una operación política

Victoria Conte y Topa crearon un juego para compartir en familia

Presentaron un programa nacional de educación financiera para estudiantes y docentes

Melanoma: una vacuna experimental mostró beneficios junto con inmunoterapia


Obispos cuestionaron a Milei por las dificultades llegar a fin de mes




River necesita sumar y esperar para entrar a la Libertadores 2027





Boca no quiere aflojar: Arruabarrena prepara un equipo titular ante Independiente


River analiza cambios en su dirección deportiva y Longoria podría irse





