

Riquelme cerró su palco tras el empate
GASTON PAROLAUna vez más, Boca Juniors se retiró silbado de La Bombonera. El empate 1-1 frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza profundizó el malestar de los hinchas, que observaron un rendimiento por debajo de las expectativas y un nuevo traspié como local.

En ese contexto, la atención también se posó en el palco de Juan Roman Riquelme. Mientras el público comenzaba a dejar el estadio con gestos de disconformidad, las cortinas del sector donde se ubica el presidente se cerraron por completo. El movimiento fue interpretado por muchos como una señal de hermetismo en un momento delicado desde lo deportivo.
Si bien se trata de una práctica habitual —sobre todo en entretiempos o cuando necesita privacidad para dialogar con su entorno—, la escena tomó otra dimensión por el clima que se vivía en las tribunas. Con apenas una victoria en siete fechas del Clausura y tres empates consecutivos en casa, el equipo no logra consolidar una idea de juego que convenza.
En las gradas hubo reacciones diversas. Algunos simpatizantes relativizaron el episodio y lo consideraron parte de la dinámica habitual, mientras que otros reclamaron explicaciones y mayor presencia dirigencial ante la racha adversa. Las redes sociales también replicaron el debate, con opiniones divididas sobre el rol del ídolo en este presente.
Lo cierto es que el palco volverá a abrirse en cada presentación como local. Sin embargo, mientras los resultados no acompañen, cada gesto será observado con lupa por un público que exige respuestas y un rumbo claro.










Rufino: secuestran más de tres kilos de marihuana en allanamientos

Trump anunció un acuerdo para terminar la guerra en Medio Oriente

Pullaro inauguró obras en el Autódromo y destacó su impacto económico









