

La ONU debate de urgencia la crisis en Venezuela
LORENA ACOSTA

Ante la gravedad de los últimos acontecimientos en Venezuela, este sábado se realizará una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York. La convocatoria fue solicitada de manera conjunta por las delegaciones de Rusia, China y Colombia.
Durante el encuentro, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, expondrá la posición oficial de su país. Según trascendió, el funcionario presentará informes de inteligencia vinculados a presuntas actividades de narcotráfico, con el objetivo de justificar la acción militar bajo el concepto de “legítima defensa colectiva”. Waltz es conocido por su postura crítica hacia el multilateralismo cuando, a su entender, “protege a regímenes autoritarios”.
Desde Moscú, la representación rusa calificó la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro como un “secuestro internacional” y denunció una violación directa a la Carta de las Naciones Unidas. En ese sentido, advirtió que el hecho sienta un precedente que pone en riesgo los principios básicos del derecho internacional.
Por su parte, China emitió un comunicado oficial en el que pidió el “cese inmediato de las hostilidades” y alertó sobre un escenario de alta inestabilidad energética en la región. Beijing mantiene inversiones estratégicas en la infraestructura petrolera venezolana, parte de la cual habría resultado afectada por los bombardeos.
En el plano regional, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, dispuso el acuartelamiento de fuerzas en la frontera y solicitó a la Organización de Estados Americanos una condena conjunta. Sin embargo, las divisiones internas dentro del bloque complican una postura unificada.
Mientras tanto, en Venezuela persiste la incertidumbre. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, no realizó apariciones públicas tras los primeros ataques a Fuerte Tiuna, lo que alimenta especulaciones sobre su situación. En contraste, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, continúa difundiendo un mensaje de “resistencia popular” a través de canales alternativos.
Según fuentes internacionales, Maduro y su esposa, Cilia Flores, permanecerían bajo custodia estadounidense en una ubicación no confirmada. En paralelo, se reportaron daños estructurales de gran magnitud en el Aeropuerto de La Carlota y en el principal muelle del puerto de La Guaira, que habrían quedado fuera de funcionamiento.
Finalmente, el gobierno venezolano decretó el “estado de conmoción exterior”, otorgando facultades extraordinarias a los mandos militares que continúan operativos para garantizar el control del orden interno.














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