
Cómo multiplicar plantas por gajos y aprovechar la primavera
Felipe AguileraCon la proximidad de la primavera, balcones, patios y jardines vuelven a ganar protagonismo. Una de las alternativas para sumar plantas sin necesidad de comprar nuevos ejemplares es la reproducción mediante gajos o esquejes, una técnica que consiste en utilizar una parte de una planta ya desarrollada para generar otra.

El procedimiento puede realizarse en casa y requiere pocos elementos, aunque no todas las especies responden de la misma manera ni necesitan idénticos cuidados.

El primer paso es seleccionar un tallo sano, preferentemente joven y que no presente signos visibles de enfermedades o plagas. El corte debe realizarse con una tijera o herramienta limpia y afilada para reducir daños sobre la planta.
Luego se pueden retirar las hojas de la parte inferior del gajo. De esta manera, la sección que deberá desarrollar raíces puede colocarse en agua o introducirse en un sustrato sin dejar hojas enterradas o sumergidas.
En especies que pueden enraizar en agua, la parte inferior del tallo debe permanecer sumergida mientras las hojas quedan afuera. En otros casos, el esqueje puede plantarse directamente en una maceta.
Para esta segunda opción se recomienda un sustrato liviano, capaz de conservar humedad pero con suficiente drenaje. El exceso de agua puede perjudicar el desarrollo del tallo, por lo que durante las primeras semanas resulta importante mantener la tierra húmeda sin encharcarla.
Además, durante el proceso inicial conviene ubicar los recipientes en sectores con buena iluminación indirecta. Una exposición intensa y prolongada al sol puede aumentar la pérdida de humedad antes de que el esqueje desarrolle un sistema de raíces suficiente.
Entre las especies habitualmente multiplicadas mediante este sistema se encuentra el potus, cuyos tallos pueden desarrollar nuevas raíces a partir de sus nudos. También pueden utilizarse esquejes de lavanda, romero, geranio y hortensia.

Sin embargo, la velocidad de enraizamiento y el procedimiento más conveniente cambian de una planta a otra. Algunas responden mejor directamente en sustrato y otras permiten observar el crecimiento inicial de las raíces utilizando un recipiente con agua.
En este marco, la llegada de temperaturas más templadas puede convertirse en una oportunidad para revisar las plantas disponibles en casa y seleccionar aquellas que puedan multiplicarse.
Una vez que el nuevo ejemplar desarrolla raíces suficientes, puede trasladarse a una maceta definitiva y comenzar progresivamente con los cuidados propios de cada especie. El resultado dependerá del estado del gajo, las condiciones ambientales, el riego y el tipo de planta elegida.




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