NOVEDADES DEL SUR NOVEDADES DEL SUR

Central no aguantó y quedó afuera sobre la hora ante Atlético Nacional

Ruben, de penal, puso el tempranero 1-0 para el Canalla, pero Torres igualó antes del final del primer tiempo y Guerra puso el 2-1 en el arranque del segundo. Los colombianos pasaron con gol de Berrío en tiempo adicionado.

Deportes 20 de mayo de 2016 Novedades Del Sur Novedades Del Sur
0010578090

Fue una noche de tristeza e impotencia para Central, por el esfuerzo que le significó llegar a esta instancia de la Copa Libertadores y por la forma en que se le escapó el pase a semifinales de la competencia más importante del continente. Pero más allá de lo cerca que estuvo el conjunto de Coudet de meterse entre los cuatro mejores de América, no debe soslayarse que hizo un partido muy flojo y que fue claramente sometido por Atlético Nacional, el exuberante equipo colombiano que sin dudas es el mejor de la Copa.

Central arrancó el partido de forma óptima: defendiendo con intensidad y pegando rápido gracias a un discutido penal por mano de Copete que sancionó el árbitro uruguayo. Marco Ruben facturó con autoridad y parecía que el camino a semifinales se abría como una flor para los canallas.

En ese momento se eliminaba la posibilidad de definir por penales y Central obligaba al equipo paisa a meter tres goles para pasar.

Pero Atlético Nacional, gracias a su excelente control y circulación del balón y la velocidad de sus hombres de ataque, le hacía daño a Central cada vez que se acercaba a la portería de Sosa.

Central no podía hacerse de la pelota para hacer correr el reloj y mucho menos aprovechar la contra. Hubo un muy flojo partido de los volantes externos Montoya y Fernández, y a Herrera se le hizo casi imposible aguantar el balón para servir a Ruben.

Un hecho clave en el desarrollo del partido fue la lesión de Pablo Álvarez, cuando faltaba poco para el final de los primeros 45 minutos. Por él ingresó Cristian Villagra, que sufrió toda la noche con al velocidad de Berrío, el que terminaría siendo el héroe de la jornada en el Atanasio Girardot.

En la última bola del primer tiempo –¿qué hubiese pasado si la primera etapa terminaba con ventaja auriazul?-, los cafeteros llegaron a la igualdad a través de un desborde sobre Villagra y la definición de cara a Sosa de Macnelly Torres.

En el inicio de la segunda etapa comenzó a derrumbarse Central: a partir de una pifia de Donatti –la única que tuvo en todo el partido- el Lobito Guerra puso el 2 a 1 a pesar del esfuerzo del arquero canalla, que logró desviarla.

De ahí hasta el final, fue todo aguante y sufrimiento para Central, que se metió muy atrás y además no defendió bien. Nacional desbordaba con facilidad por los costados y también encontraba pases interiores de sus volantes centrales. Solo le faltaba el gol, que no llegaba por fallas en la definición o por salvadas de los centrales o de Sosa.

Pero los locales se fueron desgastando de tanto ir e ir, incluso con sus defensores centrales, y por fin apareció un espacio para Ruben. Fue una jugada que pudo cambiar la historia, pero no pudo ser. El 9 canalla la guapeó y cuando enfrentó al arquero Armani decidió ceder para Cervi, que entraba solo por el centro. El 10 de Central remató incómodo y el portero oriundo de Casilda fue otra vez el salvador de Nacional.

Se fue expulsado Esteban Burgos en el conjunto de Coudet y solo quedaba aguantar los seis minutos de tiempo adicionado. Entonces apareció toda la habilidad de Ibargüen -estuvo imparable en el tramo final-, que pasó a tres defensores canallas, tiró un centro que bajó Henríquez y Berrío corrigió al gol.

Lo que sucedió después fue un verdadero escándalo. Los colombianos le gritaron el gol en la cara a Sosa y Damián Musto salió en defensa del arquero a las trompadas. Hubo un tumulto impresionante que duró tres minutos y al final se fueron expulsados el autor del gol de la clasificación y el mediocampista casildense.

El árbitro dio dos minutos más, pero solo hubo tiempo para un desesperado remate alto de Giovanni Lo Celso –ingresó en el complemento- y la roja al propio Monito por un golpe de atrás a un rival.

Pitazo final e impotencia canalla, que vio como le birlaron el pase a semifinales cuando lo tenía en el bolsillo. Fue el final de una ilusión tan grande como la tristeza de esta noche y como el orgullo de los hinchas canallas que volvieron a estar en un lugar privilegiado después de mucho tiempo.

- R3

Te puede interesar

Boletín de noticias