El evento se desarrolló en un predio especialmente preparado para la ocasión, en el marco del 137° aniversario del pueblo y de la primera edición de la Fiesta del Parque. La noche estuvo marcada por el color, la música y el reencuentro, en una propuesta que combinó tradición y renovación.
Detrás del espectáculo hubo un importante trabajo organizativo. Desde la comuna destacaron el compromiso del personal que trabajó en la puesta en condiciones del lugar y en la logística general para garantizar el desarrollo de la fiesta. Además, instituciones locales estuvieron a cargo del patio gastronómico, mientras que artesanos, emprendedores y manualistas participaron con una feria que sumó propuestas para toda la familia.
Uno de los momentos más esperados fue el paso de la comparsa Marabá, que desplegó ritmo y coreografías ante un público que acompañó con aplausos y ovaciones. Más tarde, el Dúo Diamante y Cumbia Buena animaron el cierre musical, haciendo bailar a grandes y chicos hasta la madrugada.
No faltaron los clásicos del carnaval: la nieve loca, los disfraces y el tradicional encuentro entre vecinos. El regreso de esta celebración no solo devolvió una tradición a la comunidad, sino que también reafirmó el valor del trabajo colectivo para concretar eventos de gran magnitud.
























