Cómo el estrechamiento de arterias puede provocar un ACV

Un estudio internacional revela que un stent combinado con tratamiento médico intensivo reduce el riesgo de ACV en pacientes sin síntomas recientes.

Salud20/01/2026SOFIA ZANOTTISOFIA ZANOTTI
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El estrechamiento de las arterias que llevan sangre al cerebro, conocido como estenosis carotídea, es una de las principales causas de accidente cerebrovascular (ACV). Esta afección se produce por la acumulación de placas de grasa que pueden obstruir el flujo sanguíneo o desprenderse y generar un bloqueo repentino.

Un amplio estudio internacional coordinado por investigadores de Mayo Clinic y financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos analizó cuál es el tratamiento más efectivo para personas con estenosis carotídea severa que no habían presentado síntomas recientes de ACV.

La investigación, publicada en The New England Journal of Medicine, evaluó más de 2.400 pacientes en 155 centros médicos de cinco países. Todos presentaban un estrechamiento de la arteria carótida igual o superior al 70%, pero sin haber sufrido un ACV o un ataque isquémico transitorio en los seis meses previos.

El estudio comparó tres enfoques: tratamiento médico intensivo, cirugía tradicional (endarterectomía carotídea) y colocación de stent, siempre acompañados por un control estricto de los factores de riesgo. Esto incluyó seguimiento de la presión arterial, reducción del colesterol LDL, control de la diabetes, cambios en el estilo de vida y apoyo para dejar de fumar.

Los resultados mostraron que los pacientes que recibieron un stent junto con tratamiento médico intensivo tuvieron una reducción significativa del riesgo de ACV. A lo largo de cuatro años, solo el 2,8% sufrió un accidente cerebrovascular, frente al 6% de quienes recibieron únicamente medicación.

En cambio, la cirugía tradicional no mostró una diferencia estadísticamente significativa respecto al tratamiento médico aislado. Las tasas de ACV fueron similares entre ambos grupos y las complicaciones graves fueron poco frecuentes.

Según los investigadores, estos hallazgos refuerzan la importancia de una evaluación personalizada. En algunos pacientes, especialmente aquellos con placas más inestables o un estrechamiento avanzado, el stent puede ofrecer una protección adicional. En otros casos, un tratamiento médico bien controlado puede ser suficiente para reducir el riesgo.

El seguimiento a largo plazo continuará y los especialistas analizan el uso de estudios por imágenes para identificar con mayor precisión qué pacientes se benefician más de cada estrategia terapéutica.

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