Una interna inesperada sacude a la barra de Boca

La apertura de nuevos restaurantes ligados a La 12, por fuera de la marca registrada, generó un fuerte conflicto interno que amenaza la paz antes del inicio del torneo.

Deportes15/01/2026SOFIA ZANOTTISOFIA ZANOTTI
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En la jerga de las barras bravas, “comer” siempre fue sinónimo de generar ingresos. Sin embargo, en la barra de Boca Juniors el concepto tomó un sentido literal: la apertura de restaurantes vinculados a La 12 derivó en una interna inesperada y cargada de tensión.

El conflicto se originó con la inauguración de El Bodegón de la 12 en la calle Suipacha, en pleno microcentro porteño. El local utiliza símbolos y una estética directamente asociada a la barra, lo que generó confusión con Jugador Número 12, el restaurante que funciona desde hace más de un año en Puerto Madero y que cuenta con la autorización formal para usar la marca.

Según trascendió, el nuevo emprendimiento no responde al sector que lidera Rafael Di Zeo, quien junto a su esposa posee los derechos registrados de las marcas vinculadas a La Doce. Por el contrario, estaría impulsado por un barra cercano a Mauro Martín, asociado a empresarios gastronómicos con experiencia previa en el rubro.

Desde el entorno de Di Zeo aseguran que intentaron resolver la situación de manera informal, solicitando un cambio de nombre para evitar confusiones. Al no obtener respuesta, avanzaron con una carta documento y la judicialización del caso. En paralelo, Di Zeo utilizó sus redes sociales para aclarar que no tiene ningún vínculo con el local del microcentro.

La tensión escaló con inspecciones municipales que derivaron en una clausura temporaria del establecimiento, aunque el bodegón logró reabrir y realizó una reinauguración con fuerte impronta barrabrava, incluyendo música, percusión y la presencia de figuras conocidas como Juanse, reconocido hincha xeneize.

El escenario se complejiza aún más porque otra facción de la barra, vinculada a Marcelo Aravena, también abrió su propio restaurante en Canning bajo una marca registrada en Propiedad Intelectual, replicando el modelo de alquiler del nombre a empresarios gastronómicos.

Mientras tanto, el regreso de la barra a la La Bombonera en el primer partido del año dejó flotando una pregunta clave: si este conflicto comercial podrá resolverse sin trasladarse a la tribuna. Por ahora, la interna gastronómica suma un nuevo capítulo a la compleja trama de poder de La 12.

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