Usan hígado de cerdo como soporte vital externo
Un equipo del Hospital Xijing, en la ciudad de Xi’an, informó que consiguió estabilizar a un paciente con insuficiencia hepática aguda gracias a un procedimiento experimental que utilizó un hígado de cerdo modificado genéticamente.
La intervención no fue un trasplante tradicional. El órgano porcino se colocó en una máquina de perfusión y se conectó al circuito sanguíneo del paciente a través de tubos, funcionando como un sistema de soporte extracorpóreo durante 66 horas. En ese período realizó tareas esenciales como la síntesis de proteínas, el metabolismo y la desintoxicación. Además, produjo cerca de un tercio de la bilis que genera un hígado humano.
Según explicó la empresa ClonOrgan, encargada de la modificación genética, se editaron seis genes para disminuir el riesgo de rechazo inmunológico y favorecer la coagulación. Tras casi tres días de tratamiento, los médicos indicaron que los signos vitales se estabilizaron y los análisis sanguíneos comenzaron a regresar a valores normales.
El cirujano He Xiaoshun definió el método como un “puente” terapéutico para pacientes en estado crítico. Al no implantar el órgano dentro del cuerpo, se reduce el riesgo de rechazo severo y se gana tiempo para que el hígado propio se recupere o para conseguir un donante compatible.
No es la primera experiencia de este tipo. En marzo de 2024 el mismo hospital ya había conectado un hígado porcino a un paciente con muerte cerebral durante diez días. Además, en 2025 la revista científica Journal of Hepatology publicó el caso de un receptor con cirrosis que sobrevivió 171 días tras recibir un órgano modificado de cerdo.
Especialistas del centro, como Wang Lin, director de cirugía hepatobiliar, señalaron que todavía existen desafíos técnicos y debates éticos por resolver. Por ahora, la meta no es reemplazar los trasplantes humanos, sino ofrecer una herramienta de soporte temporal que permita salvar vidas mientras evolucionan los protocolos clínicos y regulatorios.