

Artemis II cruzó el lado oculto de la Luna y ya vuelve a la Tierra
SOFIA ZANOTTILa misión Artemis II marcó un nuevo hito en la exploración espacial al completar con éxito el sobrevuelo por el lado oculto de la Luna. Durante esta maniobra, la cápsula Orión quedó temporalmente sin contacto con la Tierra, una situación prevista por la NASA debido a que la masa lunar bloquea las señales de radio.

El silencio duró alrededor de 40 minutos, uno de los momentos más tensos del viaje. Una vez restablecida la comunicación, la astronauta Christina Koch confirmó que la tripulación se encontraba en buen estado y en camino de regreso al planeta.
Durante el paso por el hemisferio oculto, la nave alcanzó 406.771 kilómetros de distancia de la Tierra, estableciendo un récord para una misión tripulada y superando la marca registrada por el Apolo 13 en 1970.
Observaciones científicas desde el espacio
La tripulación —integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— realizó distintas observaciones geológicas y astronómicas mientras orbitaba la Luna. Entre los principales objetivos se encontraba la cuenca Oriental, un enorme cráter de aproximadamente 930 kilómetros de diámetro, considerado clave para comprender la formación de impactos en el Sistema Solar.
Además, los astronautas estudiaron otros cráteres como Ohm y Pierazzo, registrando imágenes con cámaras profesionales y distintos sistemas de captura que forman parte del equipamiento científico de la nave.
Otro de los momentos destacados ocurrió cuando la tripulación observó un eclipse solar desde el espacio, fenómeno que permitió analizar la corona del Sol y obtener nuevas imágenes para futuras investigaciones.
Un viaje de ida y vuelta alrededor de la Luna
La nave sigue una trayectoria conocida como “free-return”, una maniobra que permite rodear la Luna y regresar a la Tierra aprovechando la gravedad del sistema sin necesidad de grandes correcciones de propulsión. Este método, utilizado ya en las misiones Apolo, aumenta la seguridad del viaje.
El regreso de la cápsula Orión se extenderá durante cinco días, período en el que la tripulación continuará enviando datos científicos y registros visuales desde el espacio. Si todo transcurre según lo previsto, la nave amerizará en la Tierra el 11 de abril, cerrando una misión clave para el futuro programa lunar.
La experiencia obtenida en Artemis II servirá para preparar las próximas misiones que buscan llevar nuevamente astronautas a la superficie lunar y avanzar hacia una presencia humana sostenida fuera del planeta.





















