

El aceite de oliva extra virgen mejora la salud cerebral
SOFIA ZANOTTIUn reciente estudio científico volvió a poner en foco al aceite de oliva extra virgen, esta vez por sus efectos sobre la salud cerebral. La investigación, desarrollada por equipos de la Universitat Rovira i Virgili, el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili y el CIBERobn, encontró que su consumo habitual podría contribuir a mantener la función cognitiva con el paso de los años.

El trabajo siguió durante dos años a 656 personas de entre 55 y 75 años, todas con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico. En ese período, se observó que quienes incorporaron aceite de oliva extra virgen en su dieta lograron mejores resultados en pruebas de memoria y atención.
Además, los investigadores detectaron un dato clave: estos participantes presentaron una mayor diversidad de bacterias intestinales, un indicador asociado a una mejor salud general. Por el contrario, quienes consumieron aceite refinado mostraron un deterioro en ese equilibrio microbiano.
En este marco, los especialistas destacan que no todos los aceites de oliva generan los mismos efectos. El extra virgen, obtenido mediante procesos mecánicos sin refinamiento, conserva compuestos naturales como polifenoles, antioxidantes y vitaminas, que serían determinantes en estos beneficios.
Según explicó Jiaqi Ni, autora principal del estudio, la diferencia radica justamente en esos componentes bioactivos que se pierden en los aceites procesados. Entre ellos, se destaca la oleuropeína, asociada a la protección vascular, y el ácido oleico, que contribuye a mejorar el perfil del colesterol.
Por otro lado, el estudio identificó una bacteria intestinal —del género Adlercreutzia— que podría estar vinculada a estos efectos positivos, abriendo nuevas líneas de investigación sobre la relación entre alimentación, microbiota y cerebro.
En línea con estos hallazgos, expertos en nutrición remarcan que la calidad de las grasas en la dieta es un factor clave para prevenir enfermedades. En particular, el aceite de oliva extra virgen es considerado uno de los pilares de la dieta mediterránea, asociada a menor inflamación, menor riesgo cardiovascular y protección frente al deterioro cognitivo.
Además, investigaciones a largo plazo señalan que quienes consumen regularmente este tipo de aceite presentan menor riesgo de muerte por enfermedades cardíacas y ciertos tipos de cáncer.
En cuanto a su incorporación diaria, las recomendaciones sugieren entre una y cuatro cucharadas por día, siempre en reemplazo de otras grasas menos saludables. De esta manera, su impacto positivo se potencia dentro de una alimentación equilibrada basada en productos frescos.



















