

Piden 13 años por intentar quemar a su ex pareja
LORENA ACOSTAEn el marco de un juicio oral que comenzó la semana pasada en Venado Tuerto, el Ministerio Público de la Acusación solicitó una pena de 13 años de prisión efectiva para Miguel Ángel M., de 49 años, acusado de ejercer una serie de hechos de extrema violencia contra su ex pareja.

La requisitoria fue presentada por las fiscales Luciana del Grecco y Mayra Vuletic, tras las audiencias imputativas realizadas el 4 de junio de 2024 y el 9 de abril de 2025. Los episodios investigados ocurrieron entre fines de abril y los primeros días de mayo de 2024, en el domicilio de la víctima, ubicado en calle San Luis.
Según la acusación, la violencia comenzó luego de la separación, cuando el imputado intentó retomar la relación. En ese contexto se registraron agresiones físicas, amenazas y hostigamientos reiterados.
Uno de los primeros hechos atribuidos indica que el acusado se presentó en la vivienda, le tapó la boca a la mujer y le apuntó con un arma de fuego en la frente mientras le decía que la iba a matar. Este episodio fue encuadrado como amenazas calificadas por el uso de arma.
En otro ataque, ocurrido durante la madrugada, el hombre habría ingresado al domicilio alrededor de las 3 de la mañana, la golpeó en la habitación, la arrastró hasta el living y la amenazó con un cuchillo de 15 centímetros apoyándoselo en el cuello. Durante el forcejeo, la víctima sufrió un corte en una mano. Además, delante de ella, llamó a sus padres y expresó que la iba a matar. Estos hechos fueron calificados como amenazas calificadas en concurso real con lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género.
El episodio más grave ocurrió a principios de mayo de 2024. De acuerdo con la acusación, cuando la mujer regresó a su casa encontró al imputado en el interior. Allí la tomó del cabello, la insultó y le arrojó alcohol en el rostro y el cuerpo. Luego, mientras la sujetaba del cuello, encendió un encendedor y le dijo que la iba a quemar viva. La situación no se concretó porque el hijo de ambos llegó al domicilio y comenzó a golpear la puerta.
Este hecho fue calificado como homicidio en grado de tentativa doblemente calificado, por haber mediado una relación de pareja y por tratarse de un ataque contra una mujer en un contexto de violencia de género.
La acusación también incluye amenazas posteriores enviadas por mensajes y audios. En uno de ellos, el imputado habría advertido que “se le venía la noche” y que “las iba a pagar”. En otro mensaje, dirigido al teléfono de su hijo, manifestó que iba a encontrar a su madre muerta. Estos hechos fueron encuadrados como amenazas simples.
Al fundamentar el pedido de condena, las fiscales señalaron la gravedad de los hechos y remarcaron que el relato de la víctima fue sostenido en distintas entrevistas y respaldado por testimonios de sus hijos, una vecina y pericias sobre teléfonos celulares.
Ahora el tribunal deberá analizar las pruebas producidas durante el juicio y dictar sentencia.





















