

Otitis en verano: alertan por el aumento del dolor de oído
SOFIA ZANOTTI
Durante la temporada de verano, las consultas por dolor de oído se incrementan notablemente, especialmente en niños. El uso frecuente de piletas, la humedad constante y el mal secado del oído son algunos de los factores que favorecen la aparición de la otitis, una inflamación que puede estar asociada a infecciones bacterianas.
Especialistas explicaron que la otitis se manifiesta con dolor, inflamación y, en algunos casos, secreción, fiebre o disminución de la audición. Según el sector del oído afectado, existen tres tipos de otitis.
La otitis externa es la más común en verano. Afecta el conducto auditivo externo y suele producirse por el ingreso de agua y la falta de secado adecuado. Genera picazón, ardor, dolor al mover la oreja y, en ocasiones, descamación o secreción.
Por otro lado, la otitis media se localiza detrás del tímpano y suele estar relacionada con procesos respiratorios mal curados, como resfríos o cuadros catarrales. En estos casos, el moco puede acumularse y generar infección, provocando dolor intenso, fiebre y pérdida auditiva. Generalmente requiere tratamiento con antibióticos indicados por un médico.
La otitis interna, aunque menos frecuente, es la más grave. Puede causar vértigo, zumbidos, pérdida del equilibrio y alteraciones auditivas. Ante estos síntomas, se recomienda una consulta médica urgente.
Desde el ámbito de la salud también advirtieron sobre errores frecuentes, como el uso de hisopos u objetos para limpiar el oído. La cera no es suciedad, sino una barrera protectora natural que impide el ingreso de microorganismos. Retirarla de manera incorrecta puede favorecer infecciones o generar lesiones.
Entre las principales recomendaciones para prevenir la otitis se destacan secar bien los oídos después de la pileta o el baño, inclinar la cabeza para facilitar la salida del agua, evitar la automedicación y no colocar gotas sin indicación profesional. El uso de alcohol boricado o alcohol al 70% puede ayudar como antiséptico y secante, especialmente en niños y personas que nadan con frecuencia.
Los especialistas remarcan que el dolor de oído no debe ignorarse. Si el dolor desaparece repentinamente o aparecen síntomas como fiebre, secreción, vértigo o pérdida auditiva, la consulta médica es fundamental para evitar complicaciones.

















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