Pedro Sánchez viajó a Ceuta y denunció una “violación de la integridad territorial de España”
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó este viernes a Ceuta en medio de la grave crisis migratoria registrada en la frontera con Marruecos y calificó lo sucedido como una “violación de la integridad territorial de España”.
Sánchez recorrió la zona fronteriza del Tarajal acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y posteriormente encabezó una conferencia de prensa en la Asamblea de la ciudad autónoma.
Según la última estimación del Ministerio del Interior español, más de 50.000 personas ingresaron irregularmente a Ceuta desde la madrugada del jueves. Las autoridades indicaron que cerca de 25.000 regresaron posteriormente a Marruecos.
“El Gobierno de España está con la ciudad de Ceuta y nos hacemos cargo del estado emocional y de la situación de angustia que están viviendo en las últimas horas”, manifestó Sánchez.
El mandatario sostuvo que Ceuta es una ciudad española y afirmó que el ingreso masivo merece el “reproche más enérgico posible”. También garantizó que el Estado utilizará sus recursos para proteger a los habitantes y recuperar la normalidad.
“Vamos a utilizar todos los recursos del Estado para garantizar la seguridad de los ciudadanos ceutíes y la convivencia en la ciudad autónoma de Ceuta”, expresó.
Sánchez responsabilizó a las organizaciones dedicadas al tráfico de personas y aseguró que difundieron información engañosa sobre las posibilidades de ingresar y permanecer en territorio español.
A diferencia de la crisis fronteriza ocurrida en 2021, el presidente destacó que la comunicación con las autoridades marroquíes fue “constante, fluida y razonable”. No obstante, pidió a Marruecos una intervención más rápida y contundente.
El Gobierno español también analiza instalar barreras marítimas en el espigón que separa Ceuta de la ciudad marroquí de Castillejos. La medida permitiría adecuar los controles fronterizos a una reciente resolución del Tribunal Supremo español.
La situación representa una de las mayores crisis migratorias registradas en la frontera sur de Europa y volvió a instalar el debate sobre el control territorial, las políticas migratorias y la relación diplomática entre España y Marruecos.