Milei acusó a Villarruel de traición y boicot político
La relación entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel atraviesa uno de sus momentos más tensos. En una entrevista concedida al medio español El Debate, el mandatario acusó abiertamente a su compañera de fórmula de haber intentado boicotear su gestión y de planear acciones en su contra desde antes de asumir el poder.
Las declaraciones se produjeron durante su participación en el Madrid Economic Forum. Allí, Milei sostuvo que Villarruel habría intentado cancelar su presencia en determinados eventos internacionales y aseguró que estas maniobras formarían parte de una estrategia que, según su visión, comenzó en 2021, cuando ambos compartían espacio político en el Congreso.
“A la luz de su comportamiento, no me sorprende que haya intentado que me cancelaran; lo que sí me sorprende es que estas cosas ella ya las venía craneando desde que entramos al Congreso”, afirmó el Presidente durante el reportaje.
El mandatario también vinculó el deterioro de la relación con el episodio del denominado Pacto de Mayo. En ese momento, Villarruel no participó del acto de firma argumentando un cuadro gripal, lo que fue cuestionado por Milei al recordar que al día siguiente la vicepresidenta participó de un desfile público.
Según el jefe de Estado, a partir de ese momento la vicepresidenta comenzó a acercarse a sectores políticos que él considera incompatibles con el rumbo del Gobierno. En ese contexto, criticó especialmente el encuentro que Villarruel mantuvo en octubre de 2024 con la ex presidenta María Estela Martínez de Perón, además de la inauguración de un busto en su honor en el Senado.
Milei también apuntó contra el entorno político de la vicepresidenta, al que acusó de emitir críticas e insultos contra la gestión libertaria. En ese marco, sostuvo que algunas de esas posiciones incluso cuestionan el impacto de las políticas impulsadas por su gobierno.
Las declaraciones dejan al descubierto una fractura cada vez más profunda en la conducción del Poder Ejecutivo. Aunque ambos continúan ocupando los cargos más altos del país, la relación política entre el Presidente y la titular del Senado parece limitarse hoy a un vínculo institucional mínimo.