La caída de la recaudación complica a provincias y preocupa a gobernadores
El Gobierno nacional y los gobernadores siguen con atención el dato de recaudación tributaria correspondiente a marzo que dará a conocer este miércoles la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El resultado podría influir en el vínculo político entre la administración de Javier Milei y las provincias.
El último informe oficial ya había encendido señales de alerta. En febrero, la recaudación tributaria cayó por séptimo mes consecutivo y alcanzó los $16,2 billones. Aunque en términos nominales los ingresos crecieron un 20%, al descontar la inflación el resultado implicó una caída real cercana al 9%.
Según los análisis oficiales, la baja se explica principalmente por la desaceleración de la actividad económica, lo que impacta directamente en la recaudación de impuestos nacionales.
Esta situación repercute de forma directa en las finanzas provinciales. La disminución de recursos afecta tanto los fondos que reciben por coparticipación como la recaudación propia de cada distrito. En consecuencia, varios gobiernos provinciales enfrentan dificultades para responder a demandas salariales de trabajadores estatales, como docentes y fuerzas de seguridad.
En distintas provincias ya comenzaron a registrarse paros y medidas de fuerza impulsadas por gremios que reclaman aumentos acordes a la inflación. Los gobernadores, por su parte, sostienen que las propuestas salariales realizadas representan el máximo esfuerzo posible en un contexto de caída de ingresos y reducción de transferencias desde la Nación.
Entre los distritos con mayores dificultades aparecen Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chaco, Misiones, Salta, Río Negro, San Juan, Jujuy, La Rioja y Catamarca.
En paralelo, algunos mandatarios provinciales mantienen diálogo con la Casa Rosada mientras intentan evitar un conflicto abierto. Sin embargo, por lo bajo señalan que los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que distribuye el Gobierno nacional resultan insuficientes para compensar la caída de recursos.
En este marco, los gobernadores buscan negociar mecanismos de asistencia financiera con el Ejecutivo nacional. El resultado de esas conversaciones podría incidir también en el plano legislativo, ya que el oficialismo necesita respaldo parlamentario para avanzar con proyectos impulsados por la gestión de Milei.