

Pekerman, el legado eterno: 30 años desde que la Selección Argentina cambió para siempre
GASTON PAROLA

Hace 30 años, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) nombró a un desconocido José Néstor Pekerman como director técnico de la Selección sub-20. Esta decisión, que parecía arriesgada en su momento, significó una transformación profunda en la forma de encarar el fútbol juvenil en Argentina. Pekerman, exjugador y técnico con poca trayectoria en equipos menores, asumió el reto con un enfoque integral: no solo quería formar campeones, sino también futbolistas comprometidos con valores humanos.
Bajo su conducción, Argentina no solo logró títulos importantes como los Mundiales sub-20 de 1995, 1997 y 2001, sino que también cambió su imagen ante el mundo. Pekerman fue pionero en establecer un comportamiento ejemplar dentro y fuera de la cancha, revirtiendo la mala reputación que pesaba sobre las categorías juveniles.
Uno de los hitos más recordados es la consagración en el Mundial de Malasia 1997, donde jugadores como Juan Román Riquelme, Pablo Aimar y Esteban Cambiasso brillaron. Sin embargo, lo que realmente marcó la diferencia fue el énfasis de Pekerman en la formación de personas, no solo de futbolistas.
Tres décadas después, su legado sigue vigente. Entrenadores como Lionel Scaloni, Pablo Aimar y Javier Mascherano, todos formados por Pekerman, continúan transmitiendo su filosofía: ganar jugando bien, con respeto y compromiso.





















