El mate podría beneficiar la salud de los huesos, según investigaciones del CONICET
El mate, una de las bebidas más consumidas por los argentinos, podría tener un beneficio adicional para la salud. Investigaciones científicas realizadas en el país encontraron una asociación entre el consumo habitual de yerba mate y una mayor densidad mineral ósea, un indicador importante para evaluar la resistencia de los huesos.
Lucas Brun, médico, doctor en Ciencias Biomédicas e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), explicó los resultados durante una entrevista con el programa Antes de Todo, de Radio Boing 97.3.
El especialista aclaró que, aunque los estudios muestran resultados favorables, tomar mate no constituye un tratamiento contra la osteoporosis ni garantiza que una persona pueda evitar la enfermedad.
Qué encontraron los investigadores
El punto de partida fue un estudio realizado en Mendoza, donde se observó que las mujeres posmenopáusicas que consumían mate presentaban una densidad mineral ósea superior a la de aquellas que no lo hacían.
A partir de esos resultados, los investigadores comenzaron a analizar los componentes de la yerba mate para comprender los posibles mecanismos involucrados.
Entre las sustancias estudiadas aparecen los polifenoles, compuestos con propiedades antioxidantes que podrían favorecer la actividad de los osteoblastos, las células responsables de formar tejido óseo.
Brun señaló que distintos trabajos posteriores aportaron evidencia sobre esta relación. Sin embargo, advirtió que el efecto debe interpretarse como una contribución dentro de un conjunto de hábitos saludables.
Por qué la osteoporosis afecta especialmente a las mujeres
La osteoporosis es una enfermedad caracterizada por la disminución de la resistencia de los huesos, lo que incrementa el riesgo de fracturas.
Aunque puede afectar a personas de ambos sexos, su incidencia aumenta en las mujeres después de la menopausia debido a la reducción de los niveles de estrógenos, hormonas que intervienen en el mantenimiento del tejido óseo.
En estos casos, una caída de bajo impacto puede provocar una fractura que difícilmente se produciría en una persona con huesos saludables.
Además, determinadas enfermedades y medicamentos pueden favorecer la pérdida de masa ósea.
La prevención comienza mucho antes de la vejez
Uno de los puntos centrales de la explicación de Brun fue la importancia de desarrollar una buena masa ósea durante las primeras décadas de vida.
El denominado pico de masa ósea suele alcanzarse entre los 25 y los 30 años. A partir de entonces, con el paso del tiempo, comienza una pérdida progresiva.
Por ese motivo, la alimentación equilibrada y la actividad física durante la infancia, adolescencia y juventud cumplen un papel fundamental para reducir riesgos futuros.
El investigador comparó la masa ósea con una reserva que se acumula durante los primeros años y se utiliza progresivamente a medida que envejecemos.
Calcio, vitamina D y hábitos saludables
Brun también destacó la importancia del calcio y la vitamina D, dos nutrientes necesarios para el mantenimiento de los huesos.
No obstante, advirtió sobre las recomendaciones de suplementos que circulan en redes sociales sin suficiente respaldo científico.
La prevención debe contemplar una alimentación adecuada, ejercicio regular, niveles suficientes de vitamina D y controles médicos cuando correspondan.
En ese contexto, el mate podría aportar un beneficio complementario, pero no sustituye ninguna de esas medidas.
La investigación continúa aportando información sobre los componentes de la yerba mate. El desafío será determinar con mayor precisión qué efectos tienen sobre la salud ósea y cuál es su relevancia clínica.