Argentina lidera el consumo mundial de huevos
Argentina se consolidó como el país con mayor consumo de huevos por habitante, con un promedio que ya supera una unidad diaria. Los últimos datos sectoriales indican que durante 2025 se consumieron 398 huevos por persona, mientras que para 2026 la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) proyecta que la cifra podría alcanzar aproximadamente las 430 unidades.
El registro de 2025 permitió al país superar a México, que se ubicó en torno a los 392 huevos anuales por habitante, mientras que Colombia alcanzó 365. Más atrás aparecen Brasil, con aproximadamente 283, y Chile, con 251 unidades.
El crecimiento también aparece reflejado en la producción. Durante 2025 se generaron alrededor de 19.000 millones de huevos en Argentina y el plantel nacional superó los 62 millones de gallinas ponedoras. Buenos Aires y Entre Ríos concentran una parte sustancial de la actividad.
Según los datos difundidos por el sector, para 2026 se espera una nueva expansión. Sin embargo, la estimación de 430 huevos por habitante debe considerarse una proyección, ya que el año todavía no terminó y la cifra definitiva dependerá del comportamiento del mercado durante los próximos meses.
Una de las explicaciones del crecimiento está relacionada con la incorporación del huevo como fuente habitual de proteínas. Una porción de dos unidades aporta aproximadamente 13 gramos de proteínas y contiene, además, vitaminas B12 y D, ácido fólico, biotina y minerales.
Por otro lado, el aumento de la producción plantea mayores exigencias sanitarias. Javier Prida, presidente ejecutivo de CAPIA, sostuvo que la expansión estuvo acompañada por inversiones en genética, sanidad y tecnología, y señaló la necesidad de mantener estándares sanitarios acordes al crecimiento del plantel de aves.
En Argentina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) establece las condiciones sanitarias y de bioseguridad que deben cumplir los establecimientos avícolas.
Cinco mitos frecuentes sobre el huevo
Entre las creencias que especialistas buscan revisar aparece la relación directa entre consumir huevo y aumentar necesariamente el colesterol. Actualmente, el riesgo cardiovascular se analiza considerando el conjunto de la alimentación, los antecedentes y el estilo de vida.
Tampoco existen diferencias nutricionales relevantes determinadas exclusivamente por el color de la cáscara. Que un huevo sea blanco o marrón depende principalmente de la genética de la gallina.
Además, consumir huevo crudo no permite aprovechar mejor sus nutrientes: una cocción adecuada facilita la digestibilidad de algunas proteínas y reduce riesgos microbiológicos.
También se recomienda evitar el lavado de los huevos antes de almacenarlos, debido a que puede afectar la barrera natural de la cáscara. Finalmente, clara y yema aportan nutrientes diferentes, por lo que eliminar sistemáticamente una de ellas no necesariamente mejora la calidad nutricional de la alimentación.
Con un consumo consolidado en niveles récord y una producción en expansión, el desafío para el sector será sostener durante los próximos años el crecimiento con controles sanitarios, bioseguridad y capacidad productiva.