Créditos hipotecarios: bajan tasas y se amplía la oferta UVA
El mercado de créditos hipotecarios volvió a mostrar movimientos durante septiembre, con reducciones de tasas en distintas entidades y nuevas líneas destinadas principalmente a la compra de la primera vivienda.
Los cambios se producen luego de la puesta en marcha del programa nacional que utiliza recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para aportar fondeo de largo plazo a las entidades financieras.
La primera licitación permitió adjudicar $200.000 millones entre 13 bancos. El esquema forma parte de un programa que prevé movilizar hasta $2 billones y establece que los préstamos otorgados con estos recursos no podrán superar una tasa de UVA + 7,5%, tendrán un plazo mínimo de 15 años y un máximo de 150.000 UVA por operación.
Entre las entidades con tasas más bajas aparece Banco Nación, con UVA + 6,7% para clientes que cobran sus haberes en el banco. Banco Ciudad lanzó, además, una alternativa del 6,5% para primera vivienda bajo determinadas condiciones y con un aporte del Gobierno porteño.
Banco Hipotecario, Macro, Galicia y Credicoop se ubican en torno al 7,5% para determinadas líneas o clientes con acreditación de sueldo. Banco Patagonia, por otro lado, redujo su tasa y se mantiene por encima de ese nivel.
En el interior del país también se incorporaron los bancos del Grupo Petersen —Santa Fe, Entre Ríos, San Juan y Santa Cruz—, que anunciaron créditos de hasta 150.000 UVA, con plazos de entre 15 y 20 años y una tasa de UVA + 7,5% para clientes que acrediten sus haberes.
El escenario coincide con una inflación del 1,7% registrada en agosto. Sin embargo, no está confirmado que esa variación haya sido la causa directa de las últimas reducciones de las tasas hipotecarias. En este marco, el nuevo mecanismo de fondeo del FGS aparece como uno de los factores concretos detrás de los cambios anunciados por los bancos.
Además de la tasa, quienes analicen tomar un crédito deberán considerar los requisitos de cada entidad. Los bancos establecen ingresos mínimos, porcentajes máximos de relación entre cuota e ingresos y distintas posibilidades para sumar los ingresos del cónyuge, conviviente u otros integrantes del grupo familiar.
También debe tenerse en cuenta que se trata mayoritariamente de préstamos ajustados por UVA. Por lo tanto, la tasa informada por cada banco se suma al mecanismo de actualización correspondiente y no debe interpretarse como una tasa fija tradicional durante toda la vida del préstamo.
La ampliación del financiamiento podría favorecer las operaciones inmobiliarias y, posteriormente, generar mayor actividad en sectores vinculados con la vivienda y la construcción. Ese impacto, sin embargo, dependerá de la evolución de la inflación, los ingresos familiares, el valor de las propiedades y la cantidad efectiva de créditos que finalmente se otorguen.