Mike Colter cuestionó a la Argentina y generó polémica tras la final del Mundial
Mike Colter, actor estadounidense reconocido por interpretar al superhéroe Luke Cage en las producciones de Marvel, quedó en el centro de una polémica después de compartir en Instagram contenidos críticos hacia Lionel Messi y la Argentina.
El episodio ocurrió en medio del debate surgido en las redes sociales tras la final del Mundial 2026, en la que la Selección argentina cayó ante España. Colter replicó un video titulado “Todo el mundo odia a Messi”, donde se cuestionaba al capitán argentino y se planteaban acusaciones sobre un supuesto favoritismo de la FIFA y actitudes racistas.
La publicación provocó numerosas respuestas de usuarios argentinos. Uno de ellos le habría enviado un mensaje privado para explicarle el contexto y cuestionar la información difundida. La contestación atribuida al actor fue publicada posteriormente mediante capturas por la cuenta Marvel Argentina.
“He estado criticando a mi propio país desde que tengo una plataforma. No soy nacionalista. Creo que todos somos iguales y que las fronteras no importan”, expresó Colter en el mensaje difundido. También admitió que no sigue habitualmente el fútbol y aseguró que su interés está puesto en los derechos humanos, el cuidado del ambiente y la igualdad.
El actor sostuvo además que había recibido mensajes privados con contenido racista de ciudadanos argentinos después de sus publicaciones.
“Dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. Puedes ser una buena persona viviendo en un país que también tiene personas racistas”, señaló. Luego agregó que tanto Estados Unidos como la Argentina “necesitan mejorar”.
Sus declaraciones generaron críticas entre usuarios que consideraron que el actor generalizó sobre toda la sociedad argentina a partir de comentarios recibidos en las redes sociales.
La controversia se sumó a otros cuestionamientos internacionales surgidos durante y después del Mundial. Entre ellos estuvo el posteo de Samuel L. Jackson, quien compartió una publicación que calificaba a la Argentina como uno de los países más racistas del mundo.
El intercambio volvió a colocar en discusión el alcance de las publicaciones realizadas por personalidades internacionales y la velocidad con la que determinados mensajes, acusaciones y opiniones se viralizan sin una contextualización completa.