El Gobierno busca eliminar las PASO, pero todavía no consigue los votos necesarios en el Congreso.
El Gobierno nacional aceleró su agenda política y ya puso el foco en las elecciones de 2027. La principal prioridad del presidente Javier Milei es avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), aunque por el momento no cuenta con los apoyos necesarios para aprobar la reforma en el Congreso.
La decisión de adelantar la estrategia electoral llegó antes de lo previsto. Según trascendió, el Ejecutivo tenía previsto iniciar esta etapa después del Mundial de fútbol, pero finalmente resolvió avanzar de inmediato con una agenda legislativa encabezada por la reforma electoral.
En ese contexto, volvió a reunirse la Mesa Política del oficialismo, con la participación de Karina Milei y del nuevo secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández, mientras el jefe de Gabinete, Diego Santilli, retomó el diálogo con gobernadores para intentar sumar respaldos.
Además de la reforma electoral, el Gobierno pretende impulsar otros proyectos considerados prioritarios, entre ellos el denominado "super RIGI", modificaciones al régimen de Inocencia Fiscal, cambios en la ley de propiedad privada, el sistema de Zona Fría y la designación de jueces.
Uno de los principales desafíos está en el Congreso. Para eliminar las PASO, el oficialismo necesita mayoría absoluta en ambas cámaras. En el Senado requiere al menos 37 votos y todavía le faltarían entre 14 y 16 adhesiones. En Diputados, en tanto, aún está lejos de los 129 votos necesarios.
La propuesta tampoco encuentra consenso entre los bloques dialoguistas. Legisladores del PRO y de la Unión Cívica Radical manifestaron reparos sobre la eliminación de las primarias y plantean que proyectos como Ficha Limpia sean tratados por separado.
Mientras tanto, algunos sectores comenzaron a plantear alternativas, como suspender nuevamente las PASO o convertirlas en optativas. También surgió la posibilidad de volver a implementar el sistema de colectoras, aunque esa opción genera diferencias incluso dentro del oficialismo.
Los gobernadores también mantienen posiciones diversas. Martín Llaryora (Córdoba), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero) se mostraron favorables a eliminar las PASO. En cambio, Axel Kicillof (Buenos Aires) rechazó esa posibilidad y considera que el sistema resulta clave para el proceso interno del peronismo.
En Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro evitó fijar una postura definitiva y sostuvo que el debate debe darse entre los partidos políticos y los legisladores nacionales.
La Casa Rosada pretende concluir durante julio la ronda de negociaciones con los mandatarios provinciales para definir en agosto el proyecto definitivo de reforma electoral. Sin embargo, la falta de acuerdos hace prever que la discusión de fondo recién comenzará después del receso invernal.