Jubilado de 84 años fue rescatado de una red de explotación
Un hombre de 84 años fue rescatado en el barrio porteño de Mataderos luego de permanecer durante meses bajo una situación de extrema explotación y vulnerabilidad. Según la investigación judicial, era obligado a pedir dinero en la vía pública y a entregar tanto lo recaudado como el dinero de su jubilación a las personas que lo mantenían sometido.
El caso salió a la luz gracias a una denuncia anónima realizada a la línea 145, destinada a reportar situaciones de trata y explotación de personas. A partir de ese aviso, intervino la Fiscalía Federal N.º 3 y se inició una investigación que permitió reunir pruebas sobre las condiciones en las que vivía la víctima.
De acuerdo con la causa, el jubilado, conocido como "Cacho", era llevado diariamente a la esquina de Tapalqué y Murguiondo, donde debía permanecer durante horas solicitando limosnas. La Policía Federal determinó que dos de los acusados lo controlaban constantemente y le quitaban el dinero obtenido durante la jornada.
La situación no terminaba allí. Los investigadores establecieron que los sospechosos también le habían retenido el Documento Nacional de Identidad y la tarjeta de débito para administrar y quedarse con los haberes jubilatorios que percibía cada mes.
Durante un allanamiento realizado en una vivienda de la calle Tapalqué, efectivos del Departamento Trata de Personas encontraron al anciano en una habitación ubicada en la parte trasera del inmueble. Según consta en la investigación, se encontraba rodeado de basura, restos de excremento y orina, en condiciones de habitabilidad consideradas extremadamente precarias.
Además, durante el procedimiento se secuestraron tarjetas bancarias pertenecientes a la víctima que estaban en poder de uno de los sospechosos.
Aunque inicialmente el hombre manifestó que se encontraba bien, los peritajes psicológicos y sociales realizados posteriormente concluyeron que existía una situación de sometimiento, aislamiento y dependencia que limitaba su capacidad de decisión.
Frente a las pruebas reunidas, el juez federal Julián Ercolini procesó a tres personas: un hombre de 64 años, una mujer de 39 y otro hombre de 65 años. Todos fueron acusados por trata de personas agravada por el abuso de la situación de vulnerabilidad de la víctima, su avanzada edad y la participación de varias personas en el delito.
La Justicia dispuso que los tres permanezcan detenidos con prisión preventiva, ordenó un embargo de 20 millones de pesos para cada uno de los acusados y también dispuso medidas sobre la vivienda donde residía el jubilado para garantizar su protección habitacional.