Matías Pericich reflexionó sobre historia, racismo y sociedad
En el quinto episodio de Mateando, conducido por Josefina Rosas, el profesor de Historia Matías Pericich fue el invitado especial para una conversación que recorrió distintos momentos de la historia mundial y dejó importantes reflexiones sobre el presente.
Durante la entrevista, Pericich destacó que una de las figuras históricas que más le hubiera gustado conocer fue Muhammad Ali. Más allá de su carrera deportiva, valoró especialmente su compromiso con la lucha por los derechos civiles de la comunidad afrodescendiente en Estados Unidos y su decisión de enfrentar las desigualdades raciales de su época.
Además, el docente señaló que uno de los episodios que más lo conmueve al estudiar historia es la explotación sufrida por la población del Congo durante la administración colonial impulsada por Leopoldo II. En ese contexto, describió las duras condiciones de vida, la violencia y los abusos que padecieron miles de personas durante ese período.
Consultado sobre qué etapa histórica le hubiera resultado fascinante vivir, mencionó la Guerra Civil de Estados Unidos y también la época de Juan Manuel de Rosas en Argentina. Según explicó, ambos procesos permiten comprender cómo se construyeron los debates políticos y sociales que marcaron el desarrollo de sus respectivos países.
Por otro lado, Pericich analizó la actualidad y consideró que la humanidad ha aprendido poco de algunos errores del pasado. Tomó como ejemplo el resurgimiento de movimientos nacionalistas y xenófobos en distintos países, advirtiendo sobre los riesgos de los discursos de odio y la necesidad de fortalecer el respeto por las diferencias.
Hacia el final de la entrevista, reflexionó sobre el impacto de las redes sociales y la sobreabundancia de información. En ese sentido, sostuvo que hoy existe una enorme cantidad de contenidos disponibles, pero también una creciente dificultad para distinguir entre información verdadera y falsa.
Finalmente, dejó un mensaje centrado en la convivencia y el respeto mutuo. Para Pericich, la construcción de una sociedad mejor solo es posible cuando se aceptan las diferencias y se entiende que quienes piensan distinto no son enemigos, sino personas con las que es necesario dialogar y construir en conjunto.