La reforma electoral abre debate en la Ciudad
Con el proyecto de reforma electoral ya enviado al Senado por el Gobierno nacional, en la Ciudad de Buenos Aires comenzaron a surgir posicionamientos de distintos espacios políticos sobre su posible aplicación a nivel local.
Desde el bloque de La Libertad Avanza, la legisladora Pilar Ramírez se mostró a favor de avanzar con cambios estructurales. Entre los puntos centrales mencionó la eliminación de las PASO y la implementación de Ficha Limpia, iniciativas que, según señaló, ya fueron presentadas en la Legislatura porteña. En ese sentido, cuestionó el costo de las primarias y planteó la necesidad de modificar el sistema actual.
Por otro lado, desde sectores opositores surgieron críticas al proyecto. Federico Mochi, de Fuerza Por Buenos Aires, consideró que la reforma podría limitar la participación política. Según su análisis, la eliminación de las PASO afectaría la competencia interna de los partidos, mientras que el aumento de los requisitos para mantener la personería jurídica impactaría en las fuerzas más pequeñas, obligándolas a integrarse en alianzas mayores.
En el PRO, la postura aún no está definida de manera orgánica. Sin embargo, la legisladora Rocío Figueroa planteó otra mirada: propuso avanzar en una reforma que reduzca la frecuencia de los procesos electorales. En esa línea, sostuvo que la continuidad de elecciones cada dos años dificulta la planificación a largo plazo y mantiene a la política en una lógica permanente de campaña.
En paralelo, referentes libertarios también se expresaron a favor de modificaciones más amplias, como la adopción de la boleta única de papel, en línea con el proyecto nacional.
En este contexto, el escenario en la Legislatura porteña aparece fragmentado. El peronismo, que cuenta con el bloque más numeroso, junto a otras fuerzas menores, tendrá un rol clave en cualquier intento de avanzar con una reforma. Por ahora, no hay consenso y el debate recién comienza.