Misa de Pascua en Jerusalén se celebró sin fieles
El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, celebró este Domingo de Pascua una misa en la Basílica del Santo Sepulcro, aunque la ceremonia se realizó a puertas cerradas debido a restricciones impuestas por la policía de Israel.
La celebración se llevó a cabo únicamente con la presencia de una veintena de frailes y religiosos que residen en el complejo del templo, mientras que los fieles que intentaron asistir fueron impedidos de ingresar al lugar por las fuerzas de seguridad.
La basílica, ubicada en la Ciudad Vieja de Jerusalén Este y considerada uno de los sitios más sagrados del cristianismo, es el lugar donde según la tradición se produjo la resurrección de Jesús tres días después de su muerte.
Durante el ingreso al templo, el cardenal saludó con un “¡Felices Pascuas!” y reflexionó sobre el contexto en el que se celebró la liturgia. “No nos encontramos ante un símbolo, nos enfrentamos a un vacío real”, expresó en referencia a la ausencia de fieles dentro del lugar.
Las restricciones se producen en medio del contexto de tensión regional y del conflicto con Irán, lo que llevó a las autoridades israelíes a limitar el acceso al templo por motivos de seguridad.
Una semana antes, la policía también había impedido que el patriarca celebrara la misa del Domingo de Ramos en el mismo lugar. El Patriarcado de Jerusalén calificó aquella decisión como un hecho sin precedentes en siglos y como un gesto de desprecio hacia millones de cristianos en todo el mundo.
La medida generó cuestionamientos a nivel internacional y llevó a las autoridades israelíes a revisar el cierre total del templo, aunque finalmente la misa de Pascua se realizó con acceso restringido y sin la presencia de fieles.