Irán sostiene el bloqueo selectivo en Ormuz
Irán ratificó este domingo su decisión de mantener un bloqueo selectivo en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más sensibles para el comercio energético global. La medida alcanza a embarcaciones vinculadas con Estados Unidos e Israel, mientras el resto del tránsito internacional puede circular bajo control y coordinación con las autoridades iraníes.
La postura oficial fue expresada por Ali Mousavi, representante iraní ante la agencia marítima de la ONU y embajador en el Reino Unido. Según indicó, el paso “está abierto para todos”, aunque excluye a buques asociados a países considerados enemigos. Además, sostuvo que la navegación debe ajustarse a protocolos de seguridad definidos por Teherán.
La definición iraní llegó en medio de una nueva escalada con Washington. El presidente Donald Trump lanzó un ultimátum de 48 horas para que se garantice la apertura total del estrecho y advirtió que, de no ocurrir, Estados Unidos podría atacar infraestructura energética iraní, en especial centrales eléctricas.
En este marco, el gobierno iraní atribuyó la crisis a la ofensiva militar encabezada por Estados Unidos e Israel en la región. Desde Teherán señalaron que cualquier normalización del tránsito marítimo dependerá del cese de las agresiones y de un escenario de mayor confianza mutua.
El estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, por lo que cada restricción en esa vía impacta de manera directa sobre los mercados internacionales. En las últimas horas, la tensión volvió a presionar sobre los precios de la energía y elevó la preocupación de potencias occidentales y asiáticas por la seguridad de la navegación.
Por otro lado, el G7 ya expresó su respaldo a la seguridad marítima en la zona y advirtió que está dispuesto a actuar para proteger el suministro global de energía. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca el vencimiento del plazo fijado por Trump, en un escenario que combina presión militar, riesgos económicos y alta incertidumbre diplomática.