Ejecutaron en Irán a un joven luchador tras las protestas
Irán ejecutó este jueves a Saleh Mohammadi, un joven de 19 años vinculado al equipo nacional de lucha libre, junto a Mehdi Ghasemi y Saeed Davoudi. Los tres habían sido condenados por la muerte de dos policías durante las protestas registradas a comienzos de 2026 en la ciudad de Qom.
De acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales y organismos de derechos humanos, las ejecuciones se realizaron en la prisión central de Qom. La acusación central fue moharebeh, una figura del sistema judicial iraní que suele traducirse como “enemistad contra Dios” o “declarar la guerra a Dios”.
El caso generó una fuerte repercusión porque Mohammadi era deportista y había competido en certámenes internacionales. Distintas organizaciones señalaron que tanto él como los otros dos condenados denunciaron que sus confesiones fueron obtenidas bajo tortura y coerción. Además, Amnistía Internacional había advertido semanas atrás sobre procesos acelerados, sin garantías suficientes y con severas irregularidades judiciales en causas vinculadas a las protestas.
En este marco, grupos como HENGAW e Iran Human Rights sostuvieron que estas muertes marcan un nuevo capítulo en la represión contra manifestantes detenidos en el país. También alertaron que podría haber más personas en riesgo de ejecución por causas relacionadas con las movilizaciones recientes.
Por otro lado, la información difundida en las últimas horas muestra algunas diferencias entre las fuentes respecto del encuadre exacto de las protestas —algunas las ubican en enero y otras las describen como parte de las manifestaciones de este invierno—, aunque coinciden en el dato central: Mohammadi y los otros dos jóvenes fueron ejecutados este 19 de marzo de 2026 tras un proceso cuestionado por organismos internacionales.