Saín afirmó que hubo acuerdos para ordenar el mercado narco
El recrudecimiento de hechos violentos en Rosario volvió a poner en agenda el debate sobre el narcotráfico y la seguridad pública en la ciudad. En ese contexto, el exministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Saín, realizó fuertes declaraciones en una entrevista con el periodista Antonio Abbatemarco en el canal de streaming AGOFA TV.
Durante la charla, Saín analizó el escenario actual de violencia, cuestionó la política de seguridad del gobierno provincial y planteó que la reducción de homicidios registrada en 2024 no se explicó únicamente por el despliegue policial.
Según explicó, el fenómeno criminal en Rosario tiene características particulares que lo diferencian de otras ciudades de la provincia. Desde aproximadamente 2012, indicó, se consolidó una disputa entre organizaciones dedicadas al narcomenudeo que derivó en un aumento sostenido de homicidios vinculados al control territorial y a venganzas entre bandas.
“La mayoría de los homicidios en Rosario están vinculados a disputas entre organizaciones que venden droga y a la pelea por el control del territorio”, señaló el exfuncionario.
La hipótesis de un acuerdo criminal
Uno de los puntos más controvertidos de la entrevista fue cuando Saín planteó que la baja de homicidios registrada durante 2024 también habría estado relacionada con una reorganización del mercado del narcotráfico.
De acuerdo con su análisis, primero existió una fuerte presión sobre las organizaciones criminales, incluso dentro de las cárceles. Posteriormente, tras los asesinatos de trabajadores ocurridos en marzo del año pasado, se habría producido una negociación informal entre sectores del mundo narco.
“Primero hubo una presión muy fuerte sobre las organizaciones criminales y después se generó una negociación para ordenar el mercado”, sostuvo.
Según el exministro, ese proceso permitió reducir la violencia durante varios meses. Sin embargo, advirtió que ese equilibrio sería inestable.
Un equilibrio que empieza a romperse
Saín señaló que en las últimas semanas comenzaron a reaparecer balaceras, amenazas y hechos intimidatorios en Rosario, lo que podría estar relacionado con nuevas disputas dentro del negocio del narcotráfico.
Para el exfuncionario, los acuerdos que habrían estabilizado el mercado ilegal “empiezan a aflojar”, mientras nuevos grupos intentan posicionarse dentro de la estructura criminal.
En ese marco, también mencionó el fortalecimiento de estructuras vinculadas al narcotraficante Esteban Alvarado y el impacto que tuvo la muerte de distintos referentes del mundo criminal, lo que habría generado un nuevo reacomodamiento entre bandas.
Malestar dentro de la policía
Durante la entrevista, Saín también se refirió al conflicto policial que se registró en febrero en Santa Fe y que incluyó reclamos salariales dentro de la fuerza.
Según afirmó, el malestar entre los efectivos sigue siendo elevado y está vinculado principalmente a los niveles salariales.
“El paro policial fue desordenado, pero refleja un hastío muy fuerte dentro de la fuerza. Siguen ganando una miseria”, sostuvo.
El exministro indicó además que los aumentos anunciados por el gobierno provincial incluyeron bonificaciones destinadas solo a personal operativo, dejando afuera a una parte importante del personal policial.
Críticas a su paso por el gobierno de Perotti
En otro tramo de la entrevista, Saín recordó su experiencia como ministro durante la gestión del exgobernador Omar Perotti entre 2019 y 2021.
El exfuncionario aseguró que durante su paso por el gobierno provincial enfrentó fuertes tensiones políticas y mediáticas, y que en varias ocasiones no contó con respaldo dentro del propio gabinete.
“No tuvimos estrategia de comunicación. Yo terminé comunicando por Twitter porque el propio gobierno me dejó expuesto”, afirmó.
“La violencia no es negocio para nadie”
A pesar de sus críticas, Saín sostuvo que la violencia tampoco resulta conveniente para las organizaciones criminales.
Según explicó, los conflictos armados dentro del mundo narco implican altos costos en armas, estructuras y defensa legal, además de aumentar la presión del Estado.
En ese sentido, consideró que los picos de violencia suelen aparecer cuando se rompen los equilibrios dentro del negocio ilegal y surgen nuevas disputas por el control territorial.