Clases en Santa Fe y paro docente
La medida de fuerza, encabezada por Amsafé y Sadop, incluyó movilizaciones y la instalación de una “Carpa Blanca” itinerante para visibilizar el reclamo por una mejora salarial que consideran insuficiente frente al aumento del costo de vida. En Rosario y en distintas localidades del territorio santafesino, muchas escuelas registraron una fuerte adhesión a la huelga.
Por su parte, el gobernador Maximiliano Pullaro insistió en que los establecimientos educativos permanecerán abiertos y pidió a las familias que envíen a sus hijos a clases. Además, el Ejecutivo resolvió liquidar por decreto un incremento del 12,5% para el primer semestre del año, con el objetivo de descomprimir el conflicto.
El escenario también impacta en el nivel superior. Docentes de la Universidad Nacional de Rosario, nucleados en Coad, adhieren al paro nacional universitario en reclamo por el recorte presupuestario que afecta al sistema.
En paralelo, el Ministerio de Educación activó un mecanismo de control que generó controversia. Los docentes deben completar una declaración jurada de prestación de servicios a través de la plataforma “Mi Legajo” entre el 2 y el 4 de marzo. Quienes no lo hagan sufrirán el descuento correspondiente a la jornada no trabajada y podrían perder el incentivo económico por asistencia.
De este modo, el inicio del ciclo lectivo en Santa Fe quedó marcado por un clima de tensión entre el Gobierno y los gremios, en una disputa que combina reclamos salariales, decisiones administrativas y el desafío de garantizar la continuidad educativa.