Mes del corazón: cómo prevenir y actuar ante emergencias
La enfermedad cardiovascular (ECV) continúa siendo la principal causa de muerte en el mundo, responsable de 18 millones de fallecimientos anuales. Según especialistas, ocho de cada diez muertes prematuras podrían prevenirse mediante cambios simples en el estilo de vida.
La Dra. Valeria El Haj destacó que una alimentación equilibrada, la práctica regular de ejercicio, el abandono del tabaco y la reducción del consumo de alcohol y sal son ejes fundamentales para cuidar el corazón. “Quince minutos de actividad física al día reducen en un 14% la mortalidad por cualquier causa”, señaló.
Además de la prevención, los expertos resaltan la importancia de actuar a tiempo frente a emergencias. La llamada “cadena de vida” comienza con el reconocimiento de los síntomas y la activación del sistema de emergencias, continúa con maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), sigue con el uso de un desfibrilador externo automático (DEA) y finaliza con la atención médica avanzada.
En el caso de un paro cardíaco en adultos, las compresiones deben realizarse en el centro del pecho, a un ritmo de 100 por minuto y con una profundidad de cinco centímetros. La maniobra debe continuar hasta la llegada de la ambulancia o hasta que la persona recupere el pulso.
Otra situación frecuente es el atragantamiento. Para estos casos, la maniobra de Heimlich es clave: se aplica con compresiones firmes hacia adentro y arriba en la boca del estómago hasta lograr que el objeto sea expulsado. Si la persona afectada está sola, puede recurrir a un respaldo de silla o mesa para realizar los movimientos de presión.
“La importancia de conocer estas técnicas radica en que cada uno de nosotros puede salvar una vida si actúa de manera correcta y a tiempo”, concluyó la Dra. Débora Vizcaíno.