Las siete habilidades humanas que ganan valor frente a la IA
La expansión de la inteligencia artificial está modificando tareas, procesos y formas de organización dentro del mundo laboral. Frente a ese escenario, Randstad identificó siete habilidades humanas que, según el análisis de sus especialistas en reclutamiento y gestión del talento, conservarán un valor diferencial a medida que aumente la automatización.
El documento fue difundido por la consultora el 2 de septiembre y señala como competencias centrales al pensamiento crítico, la empatía e inteligencia emocional, la creatividad, la comunicación, la adaptabilidad, la colaboración y el aprendizaje continuo.
La primera capacidad señalada es el pensamiento crítico. Aunque las herramientas de IA permiten procesar grandes cantidades de información y producir respuestas en pocos segundos, Randstad sostiene que evaluar esos resultados, contrastar fuentes, detectar inconsistencias e interpretar correctamente un contexto continúa requiriendo intervención humana.
En segundo lugar aparece la empatía y la inteligencia emocional, especialmente relevante para quienes conducen equipos, atienden clientes, negocian o deben comprender necesidades y perspectivas diferentes.
La creatividad ocupa el tercer lugar. La inteligencia artificial ya puede producir textos, imágenes, ideas y distintas alternativas, pero la consultora diferencia esa capacidad de generar contenido de la posibilidad de formular nuevas preguntas, conectar conocimientos y buscar soluciones ante problemas sin respuestas previamente definidas.
También aparece la comunicación. Escuchar, explicar una idea, adaptar un mensaje a diferentes interlocutores y construir acuerdos sigue siendo una parte central de numerosas actividades profesionales.
La quinta competencia es la adaptabilidad. Las herramientas y metodologías laborales cambian rápidamente y, según indicaron desde Randstad, quienes puedan incorporar nuevas formas de trabajo tendrán mayores recursos para enfrentar escenarios de transformación.
La colaboración completa otro aspecto del listado. En organizaciones con equipos interdisciplinarios, presenciales o distribuidos, negociar, compartir conocimientos y construir consensos continúa siendo necesario incluso cuando parte de las tareas pueda automatizarse.
Finalmente aparece el aprendizaje continuo. La velocidad del cambio tecnológico acorta la vigencia de determinados conocimientos y obliga a trabajadores y profesionales a actualizarse durante toda su trayectoria laboral.
Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, planteó que el desafío no consiste únicamente en aprender a utilizar nuevas tecnologías. También será necesario fortalecer aquellas capacidades que permiten aportar un valor diferencial dentro de las organizaciones.
En este marco, la consultora propone una combinación entre habilidades humanas y competencias digitales. La conclusión de que estas siete capacidades no serán reemplazadas corresponde al análisis de Randstad y no constituye una predicción definitiva sobre la evolución tecnológica. El escenario laboral, por otro lado, continuará cambiando junto con el desarrollo de nuevas herramientas de inteligencia artificial.