Colombia decretó tres días de duelo nacional por las víctimas del terremoto
Colombia inició tres días de duelo nacional por las víctimas del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país y dejó más de 250 muertos, de acuerdo con los últimos reportes disponibles. Las tareas de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas.
La medida fue dispuesta por el presidente Abelardo de la Espriella a través del Decreto 1172, firmado el 11 de agosto. Durante el período de duelo, el pabellón colombiano permanecerá a media asta en los edificios públicos y también en las embajadas y oficinas consulares del país en el exterior.
En el documento, el Gobierno expresó su pesar por las personas que perdieron la vida a causa del movimiento sísmico y manifestó su acompañamiento a familiares y allegados de las víctimas.
El terremoto se produjo el lunes 10 de agosto y tuvo su epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó. El Servicio Geológico Colombiano informó que alcanzó una magnitud de 7,4 y fue el movimiento de mayor magnitud registrado en el país durante este siglo.
Entre las zonas con mayores daños se encuentran Cali, Pereira, Manizales y sectores del Chocó. Edificios, viviendas, centros de salud y otras estructuras resultaron afectados, mientras los equipos de emergencia continúan removiendo escombros para intentar localizar sobrevivientes.
La cantidad de víctimas fue modificándose con el avance de los operativos. Mientras los primeros informes oficiales hablaban de 181 fallecidos y posteriormente autoridades regionales ubicaban el número por encima de 200, reportes actualizados de este miércoles señalan que el balance ya supera las 250 muertes.
De la Espriella asumió la Presidencia de Colombia el pasado 7 de agosto, apenas tres días antes del terremoto. La emergencia se convirtió así en uno de los primeros grandes desafíos de su gobierno, que además comenzó a recibir asistencia internacional para las tareas de búsqueda, atención de damnificados y reconstrucción.
La magnitud de la tragedia mantiene en alerta a toda la región y concentra la atención internacional mientras continúa la búsqueda de personas entre los escombros.