Historias de la patria chica: la muerte de un caballo que conmovió a los gauchos en Venado Tuerto
La mañana del 9 de julio comenzó como tantas otras celebraciones patrias en Venado Tuerto. Debajo del puente ferroviario ubicado en la esquina de Runciman y Sarmiento, distintas agrupaciones gauchas se preparaban para participar del tradicional desfile por el Día de la Independencia.
Había más de cien caballos, mates compartidos, saludos entre paisanos y recados que terminaban de acomodarse. Sin embargo, minutos antes de iniciar el recorrido, un hecho inesperado modificó el ánimo de todos los presentes.
Un caballo perteneciente a otra agrupación cayó pesadamente al suelo y murió de manera repentina.
El médico veterinario Horacio Tomé, que se encontraba en el lugar, acudió de inmediato e intentó asistir al animal. Pese a la intervención, solo pudo confirmar su fallecimiento. No se informó oficialmente cuál fue la causa de la muerte.
Entre quienes presenciaron la escena se encontraba Sergio Pasquini, vecino de Venado Tuerto, acompañante terapéutico e instructor de equinoterapia. Desde hace años mantiene una estrecha relación con los caballos y participa activamente en actividades vinculadas a las tradiciones gauchas.
Pasquini es hijo de los artistas populares conocidos como el Gaucho Bataraz y Margarita Alegre. También es reconocido por interpretar al personaje de El Zorro durante celebraciones por el Día del Niño.
En febrero pasado había participado de la recreación de la caída del general José de San Martín durante el Combate de San Lorenzo. Por esa presentación, el Gobierno de San Lorenzo le entregó un reconocimiento durante el 230º aniversario de la ciudad.
Una reacción que llamó la atención
Según relató Pasquini, mientras el caballo permanecía en el suelo los demás animales se mantenían tranquilos. La situación cambió, de acuerdo con su testimonio, en el momento en que el equino murió.
“Mi caballo levantó la cabeza de golpe, tensó el cuerpo, clavó las orejas, quiso caminar hacia atrás y relinchó de una manera que jamás le había escuchado”, recordó.
Al mirar a su alrededor, afirmó haber observado una reacción similar en gran parte de los caballos que aguardaban el inicio del desfile.
“Más de cien caballos comenzaron a inquietarse casi al mismo tiempo. Resoplaban, retrocedían, algunos daban pequeños corcovos y comenzaron los relinchos”, describió.
La interpretación sobre esa conducta pertenece a la experiencia personal de Pasquini y no cuenta con una explicación científica confirmada. Para él, los animales percibieron de alguna manera la muerte de uno de los suyos.
El desfile continuó
Minutos después, las agrupaciones comenzaron el recorrido previsto. Desde las veredas, vecinos y niños saludaban el paso de los caballos y agitaban banderas argentinas.
La celebración siguió adelante, aunque para los gauchos que habían presenciado la escena la jornada ya tenía otro significado.
“Nosotros vimos partir a un caballo. Ellos, quién sabe qué percibieron. Pero algo sintieron, porque el aire cambió y ellos lo sintieron primero”, expresó Pasquini.
El instructor aseguró que no pretende encontrar una respuesta definitiva a lo ocurrido, sino dejar registrado un momento que lo marcó profundamente.
“Quizás algún día la ciencia encuentre una explicación. Yo no la tengo. Solo puedo contar lo que vi. Hay recuerdos que no se guardan en la memoria: se quedan para siempre galopando en el alma”, concluyó.