Bullrich busca reactivar el Senado y avanzar con proyectos clave antes del receso invernal
Tras la renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete, el oficialismo busca dejar atrás la crisis política que afectó su agenda legislativa y acelerar el tratamiento de proyectos considerados prioritarios en el Senado antes del receso invernal.
La presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, iniciará esta semana una ronda de conversaciones con los bloques dialoguistas para intentar reunir el quórum necesario y convocar a una sesión, que podría realizarse este jueves o, en caso de no alcanzar un acuerdo, el próximo 16 de julio.
El objetivo del Gobierno es avanzar con la aprobación del proyecto de propiedad privada y de diversos pliegos judiciales, además de retomar el tratamiento de otras iniciativas que quedaron relegadas durante las últimas semanas debido al impacto político generado por la salida de Adorni.
Para lograr los consensos, el oficialismo buscará el respaldo del PRO, la UCR, Encuentro Misionero, Provincias Unidas y distintos bloques provinciales. Desde el radicalismo ya manifestaron que, tras la renuncia del exjefe de Gabinete, consideran necesario retomar el funcionamiento normal del Congreso y avanzar con las reformas pendientes.
Uno de los principales proyectos que llegará al recinto será el referido a la propiedad privada. La iniciativa sufrió modificaciones respecto de la propuesta original del Gobierno, especialmente en los artículos vinculados con la compra de tierras rurales por parte de empresas extranjeras.
Entre los cambios que se analizan figura la posibilidad de establecer límites a la cantidad de kilómetros que podrán adquirir compañías extranjeras y exigir la aprobación de las provincias, el Gobierno nacional y el Congreso en determinados casos.
El proyecto también incorpora modificaciones en la legislación sobre desalojos, expropiaciones y manejo del fuego, mientras que fueron eliminados los artículos relacionados con la ley de barrios populares.
Otro de los temas prioritarios para la Casa Rosada es el tratamiento del denominado "Super RIGI", aprobado previamente por la Cámara de Diputados. El Ejecutivo considera que esa norma será clave para atraer inversiones en sectores estratégicos como minería, energía, petróleo, infraestructura, siderurgia y tecnología.
Además, el Senado mantiene en agenda la reforma de la Ley de Salud Mental, cuyo debate ya avanzó en comisión y podría obtener dictamen con modificaciones respecto del texto impulsado originalmente por el Gobierno.
En paralelo, continúa el tratamiento de la reforma de la Ley General de Sociedades, mientras que la reforma electoral permanece prácticamente paralizada por la falta de consenso entre el oficialismo y la oposición. Los principales desacuerdos giran en torno a la eliminación de las PASO, el financiamiento de las campañas y la obligatoriedad de los debates presidenciales.
Tampoco aparecen, por el momento, las condiciones políticas para avanzar con una nueva ley de Discapacidad, luego de que el proyecto anterior fuera vetado por el presidente Javier Milei y perdiera el respaldo de algunos bloques aliados.