Robaron cesio-137 en Rosario y activaron una alerta
Las autoridades argentinas investigan el robo de una fuente de cesio-137 ocurrido en un centro médico de Rosario, provincia de Santa Fe. El hecho fue confirmado por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), que activó de inmediato los protocolos de emergencia radiológica para intentar localizar el material.
Según informó el organismo, el cesio-137 se encontraba almacenado en una botella plástica transparente con contenido en forma de gel. La sustancia era utilizada para tareas de verificación de equipos de medicina nuclear y permanecía dentro de un recipiente de plomo que actuaba como blindaje de protección.
De acuerdo con la investigación preliminar, la fuente radiactiva había sido utilizada por última vez el viernes pasado en un instituto de cardiología de Rosario. Solo personal técnico especializado tenía acceso al material.
Tras la denuncia, la ARN puso en marcha el Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas (SIER) y notificó a la Agencia Federal de Emergencias y a la División Riesgo Radiológico y Nuclear de la Policía Federal Argentina, que encabeza las tareas investigativas junto a fuerzas locales.
Las autoridades remarcaron que el riesgo radiológico es bajo mientras el material permanezca dentro de su contenedor de seguridad. Sin embargo, solicitaron a la población que, en caso de hallar una botella o recipiente sospechoso relacionado con el hecho, no lo toque ni intente manipularlo y dé aviso inmediato a las fuerzas de seguridad.
¿Qué es el cesio-137?
El cesio-137 es un isótopo radiactivo artificial generado durante procesos de fisión nuclear. Su uso está extendido en aplicaciones médicas e industriales, especialmente en medicina nuclear.
La exposición directa a este material puede provocar quemaduras, síndrome de radiación e incluso consecuencias graves para la salud. Además, la inhalación o ingestión de partículas contaminadas incrementa el riesgo de desarrollar cáncer.
Uno de los antecedentes más conocidos ocurrió en 1987 en la ciudad brasileña de Goiânia, donde una fuente de cesio-137 abandonada fue manipulada por varias personas, provocando contaminación radiactiva y la muerte de cuatro individuos.
Por su potencial peligrosidad, el cesio-137 es considerado uno de los materiales radiactivos más sensibles utilizados en medicina. Su comercialización, transporte y almacenamiento están sujetos a estrictos controles por parte de organismos especializados.