La interna libertaria tensiona una semana de datos positivos
El Gobierno nacional atraviesa una etapa marcada por dos escenarios contrapuestos: por un lado, intenta reforzar una agenda de gestión basada en indicadores económicos positivos y, por otro, enfrenta una creciente disputa interna dentro de La Libertad Avanza que amenaza con profundizarse.
Durante los últimos días, la administración encabezada por Javier Milei puso el foco en distintos resultados económicos que considera favorables. Entre ellos, destacaron las compras de divisas realizadas por el Banco Central y datos vinculados a la actividad económica.
Desde el equipo económico liderado por Luis Caputo señalaron que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró en marzo una suba mensual del 3,5% y un crecimiento interanual del 5,5%, acompañado además por mejoras en la mayoría de los sectores productivos relevados.
Entre los rubros con mayor crecimiento aparecieron actividades vinculadas a la agricultura, la industria manufacturera, la explotación minera y el transporte. Además, el Presidente ratificó su intención de avanzar con una reducción gradual de la presión impositiva sobre el sector agropecuario y volvió a mencionar la posibilidad de eliminar retenciones durante un eventual segundo mandato.
Sin embargo, la agenda económica quedó parcialmente relegada por la disputa interna que se profundizó dentro del oficialismo. La tensión enfrenta a sectores alineados con Santiago Caputo y dirigentes cercanos a Martín Menem.
Las diferencias se intensificaron luego de una controversia vinculada a una cuenta en la red social X conocida como “Periodista Rufus”, situación que abrió una nueva etapa de acusaciones cruzadas entre distintos sectores del espacio.
Mientras algunos dirigentes buscan transmitir señales de calma, otras voces dentro del oficialismo sostienen que el conflicto está lejos de resolverse. Incluso, distintas versiones señalan que podrían producirse nuevos episodios de tensión política en las próximas semanas.
En ese marco, Milei intenta mantener equilibrio entre sectores que considera estratégicos dentro de su estructura política, evitando profundizar una división que podría afectar el funcionamiento interno del espacio.