Gallardo cerró su ciclo con victoria y emoción
La tarde-noche del jueves marcó el cierre del segundo ciclo de Marcelo Gallardo al frente de River Plate. En un estadio Monumental colmado, el equipo venció 3 a 1 a Banfield y el entrenador se despidió entre aplausos, ovaciones y una fuerte carga emocional.
La decisión ya había sido comunicada días antes a través de un video institucional, luego de una seguidilla de resultados adversos que incluyeron una dura caída ante Vélez. En este marco, el encuentro ante el Taladro funcionó como punto final de una etapa que no logró cumplir con las expectativas generadas tras su regreso.
Desde temprano, el clima fue especial. Las puertas del estadio se abrieron tres horas antes y los hinchas comenzaron a mostrar su respaldo con banderas, camisetas y mensajes de agradecimiento. Una de ellas, ubicada en la San Martín alta, resumía el sentimiento: “Que la noticia no tape la historia. Gracias eternas Muñeco y cuerpo técnico”.
En la previa también hubo gestos institucionales. El presidente electo, Stefano Di Carlo, publicó un mensaje en redes sociales destacando el compromiso y la huella histórica del entrenador. Además, el club difundió un video que repasó su trayectoria como jugador y como técnico, etapa en la que se convirtió en el más ganador de la historia riverplatense.
Ya en el campo de juego, Gallardo sorprendió con una formación que incluyó a nueve futbolistas surgidos de las divisiones inferiores. Fue una señal hacia el futuro y una reafirmación de una de las bases de su proyecto: el protagonismo de los juveniles.
El Monumental ofreció una postal contrastante. Mientras el entrenador fue ovacionado cada vez que la voz del estadio anunció su nombre o cuando se levantó del banco, varios jugadores fueron silbados por parte del público, que expresó su malestar por la crisis futbolística reciente.
Los goles de Lucas Martínez Quarta, Sebastián Driussi y Joaquín Freitas no solo sellaron la victoria, sino que también dejaron escenas simbólicas: cada autor fue a abrazar al técnico, en un gesto de reconocimiento. Gallardo, fiel a su estilo, celebró con mesura.
Tras el pitazo final, la hinchada desplegó telones con su imagen y la de su cuerpo técnico. Entonces llegó el momento de las palabras.
“Simplemente agradecer. Gracias a la gente por otra noche de amor incondicional”, expresó el entrenador, visiblemente conmovido. También dejó en claro que su vínculo con el club trasciende cualquier despedida formal: “Uno se va, pero no se va nunca. Voy a estar muy pendiente de lo que pase en este club durante el tiempo que esté afuera”.
Por último, envió un mensaje al plantel y a la dirigencia: “Le deseo de todo corazón a este club, a este plantel y a esta dirigencia que se pueda reponer y volver a ponerse de pie para lo que viene”.
Así, entre aplausos y un triunfo que maquilló el cierre deportivo, Gallardo volvió a decir adiós a River, dejando abierta la puerta a un vínculo que, según sus propias palabras, nunca se rompe del todo.