La Rioja, eje de la disputa rumbo a 2027
La tensión entre la Casa Rosada y el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, volvió a escalar luego de que el mandatario provincial afirmara que el peronismo debía asumir una “responsabilidad histórica” para impedir que el presidente Javier Milei llegue al 10 de diciembre de 2027.
Si bien desde Balcarce 50 evitaron responder de manera directa y pública, en distintos despachos oficiales consideraron las declaraciones como “antidemocráticas” y las interpretaron como una provocación política. En ese marco, remarcaron que no habrá confrontación abierta, aunque sí una estrategia electoral clara: disputar la provincia en los próximos comicios.
Desde el entorno libertario sostienen que La Rioja figura entre los distritos prioritarios para 2027, solo por detrás de la provincia de Buenos Aires. La decisión forma parte de un esquema que busca acompañar a gobernadores aliados y competir en territorios administrados por mandatarios opositores.
En ese escenario, aparece con fuerza el nombre de Martín Menem como posible candidato. El actual titular de la Cámara de Diputados ya intentó competir en la provincia en 2021 y no descarta volver a hacerlo. Su figura, vinculada históricamente al apellido Menem en la política riojana, es vista como una opción de peso dentro de La Libertad Avanza.
El malestar oficial no se limitó a las declaraciones del gobernador. El secretario de Comunicación, Javier Lanari, cuestionó públicamente las palabras de Quintela y las calificó de golpistas a través de redes sociales. No obstante, desde el Ejecutivo nacional insisten en que evitarán profundizar el cruce mediático.
En la Casa Rosada consideran que el gobernador intenta polarizar para fortalecer su posicionamiento interno y garantizar su continuidad política. Además, señalan que la administración riojana depende en gran medida de transferencias nacionales, en un contexto en el que el Gobierno asegura que solo envía los fondos que corresponden por ley.
Mientras tanto, el vínculo institucional entre ambas gestiones se mantiene prácticamente congelado desde el recambio en el Ejecutivo nacional. Con el calendario electoral aún lejano, la disputa política ya empieza a delinear el escenario rumbo a 2027.