Embajadas activan planes de evacuación y crece la tensión en Cuba
Las embajadas de distintos países de Europa y América Latina acreditadas en Cuba comenzaron a activar y actualizar planes de evacuación para sus funcionarios y ciudadanos, en medio de un escenario marcado por la crisis energética, el colapso económico y el aumento de la presión internacional sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Según confirmaron fuentes diplomáticas a la agencia EFE, varias legaciones revisan sus protocolos de emergencia, actualizan listados de nacionales residentes y, en algunos casos, contactan de manera directa a sus ciudadanos para verificar datos ante eventuales contingencias. También se reportó el acopio de insumos básicos, como combustible, agua y equipos para soportar largos cortes de energía.
En el sector privado, la señal de alarma es clara. La multinacional británica Unilever evacuó a las familias de sus trabajadores extranjeros, una decisión que refleja el nivel de preocupación entre las empresas con operaciones en la isla. Varias firmas admiten, en reserva, que evalúan la continuidad de sus actividades ante la posibilidad de una escalada regional y la profundización de la crisis económica.
El contexto se agravó tras el endurecimiento de la postura de Washington. El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que impone aranceles adicionales a países que suministren petróleo a Cuba, con el objetivo de presionar al régimen. En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio y otros funcionarios estadounidenses emitieron declaraciones que incrementaron la tensión diplomática.
Reservas críticas y riesgo energético
La situación energética es uno de los puntos más delicados. De acuerdo con datos de la consultora Kpler, difundidos por Financial Times, Cuba dispone de reservas de petróleo para apenas 15 a 20 días. En lo que va de 2026, la isla recibió un único cargamento desde México, muy por debajo del promedio diario de 2025.
Analistas energéticos advierten que la interrupción de envíos desde Venezuela y México podría volver inviable la generación eléctrica, profundizando los apagones y afectando la actividad productiva. Este escenario impacta de lleno en la vida cotidiana de la población y en la operatividad de empresas y servicios esenciales.
Un escenario de máxima tensión
Especialistas coinciden en que la coyuntura actual se ubica entre las más tensas en décadas en la relación entre Estados Unidos y Cuba. A la presión externa se suma una economía en recesión, con caída del turismo, menor producción agrícola y una fuerte dependencia de proveedores externos.
Desde el gobierno cubano, Díaz-Canel sostuvo que las amenazas y la presión internacional no cambiarán el rumbo del régimen. Sin embargo, la confluencia de crisis energética, aislamiento y revisión de planes de evacuación por parte de embajadas y empresas extranjeras abre interrogantes sobre la estabilidad política y social de la isla en el corto plazo.