San Francisco tendrá su acceso asfaltado tras décadas de espera
San Francisco, localidad del extremo sur santafesino, está a punto de dejar atrás décadas de incomunicación vial. La provincia de Santa Fe abrió el proceso de licitación para asfaltar la ruta provincial 7S, la única localidad del departamento General López que aún no contaba con acceso pavimentado. El llamado permanecerá abierto hasta el 10 de octubre.
El presidente comunal Ignacio Freytes fue uno de los principales impulsores de la obra, que logró articular voluntades políticas, técnicas y comunitarias. “Este acceso es mucho más que una ruta. Es la posibilidad de que nuestros jóvenes lleguen a estudiar sin depender del clima, que los productores puedan sacar su cosecha sin perder días, que las ambulancias lleguen sin demoras. Es justicia territorial”, destacó.
Uno de los puntos sobresalientes fue el respaldo de los vecinos: el 90% acompañó la iniciativa en el Registro de Oposición. De un total de 630 contribuyentes, solo 24 particulares y 5 empresas expresaron su rechazo. Este nivel de adhesión fue posible gracias al nuevo esquema de Contribución de Mejoras, que distribuye de manera más equitativa los aportes.
La obra contempla la pavimentación de 19,8 kilómetros con una calzada de 7,30 metros de ancho, más iluminación en el ingreso urbano. El plazo de ejecución será de 18 meses.
El financiamiento será compartido: la provincia aportará el 70% del presupuesto (14.616 millones de pesos), la Municipalidad de Venado Tuerto sumará 2.343 millones, la Comuna de San Francisco 60 millones y los frentistas 3.873 millones, equivalentes al 18,5% del total.
Para los habitantes, el impacto es profundo. Marta Gutiérrez, vecina desde hace más de 40 años, lo expresó con claridad: “Durante años vimos pasar promesas y anuncios. Esta vez es distinto: hay decisión política y números concretos. El asfalto no es solo una obra, es una forma de decirnos que existimos”.
Desde el sector productivo, el ingeniero agrónomo Sebastián Ledesma señaló que la ruta permitirá “reducir costos logísticos, mejorar la competitividad y atraer inversiones”, además de facilitar la vida cotidiana de las familias que dependen de caminos de tierra.
Con este avance, San Francisco dejará de ser la única localidad del departamento sin acceso pavimentado, cerrando una deuda histórica y abriendo un nuevo capítulo en su integración regional.