La venta de drogas detrás de los últimos homicidios

Regionales 06 de marzo de 2019 Por
Investigadores policiales y judiciales refieren puntos en común entre los episodios ocurridos desde el viernes en cuatro puntos de la zona sur de Rosario.
alvear

Distintos investigadores judiciales y policiales coinciden en que el mundo delictivo en Rosario y en buena parte de la provincia está en un proceso de reacomodamiento. Aunque el gran hilo conductor siga siendo la droga y el descomunal flujo de dinero que provee al mercado de lo ilegal.

Este fin de semana largo hubo en Rosario dos crímenes dobles, otros dos homicidios y múltiples heridos de bala. En todos los hechos, la venta de estupefacientes operó como telón de fondo en el escenario o en el contexto. Asesinatos con armas automáticas que sellaron con plomo el destino de sus víctimas. Y nombres de reconocidos hampones de la violencia armada de la ciudad que volvieron a la primera plana. Y nuevamente apellidos como Cantero o Bassi sobrevolando las escenas de crímenes.

Dos hombres fueron detenidos en esta investigación. Pero sólo se les imputará la portación de tres armas secuestradas y no de la participación en el doble asesinato.

Puntapié
El viernes alrededor de las 20.30 el chasquido de neumáticos y el retumbar de dos pistolas ametralladoras rompieron la rutina de Manantiales al 3700. Casi en la esquina con la cortada 1801, en los confines de barrio Alvear y la Vía Honda, en Rosario. Allí fueron asesinadas dos personas. Emilse Sosa, de 16 años, a la que conocían como “La Negra Emi”, y Miguel Angel Quintana, de 50.

En un radio de 70 metros resultaron heridas otras nueve personas. Entre ellas una nena de 5 años que recibió un balazo en la cabeza y está internada en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Otra dos nenas de 8 y 9 años también fueron asistidas en el mismo centro de salud.

Este doble homicidio fue el puntapié inicial de una serie de ataques a balazos, al menos cinco, que enlutaron el fin de semana de carnaval. Sobre estos hechos hay un cumulo de información que circula ante los oídos de todos. Pero que nadie se atreve a testificar ante la Justicia.

Hilo conductor
En base a testimonios de ocasionales testigos, de investigadores policiales y judiciales en cinco escenas de crímenes pueden trazarse un hilo conductor. Los crímenes están atravesados por el mundo de la venta de drogas y la violencia desmedida.

Manantiales al 3700 está en una zona de Rosario cuyos vecinos comentan que la venta de droga está en manos de Ariel “Viejo” Cantero. Pero por fuera de la marca Los Monos. Junto con un tal “Willy” y Nelson “Pandu” Aguirre, condenado por el crimen de Javier Barquilla ocurrido el 2 de febrero de 2015 en la esquina de Felipe Moré y Rueda, Villa Banana.

Una de las hipótesis sobre las que se trabaja es que la apodada “Bibi”, una mujer de 29 años pareja de Ariel Máximo Cantero (“Ariel” o “El Viejo”), estaría bajo la lupa. Esto como ideóloga del ataque que terminó con el homicidio de “La Negra Emi” Sosa y Quintana.

Calaveras
Más allá de que existe una línea fuerte para identificar a los tiradores, un elemento que llamó la atención de los investigadores fue el modus operandi de los sicarios sobre calle Manantiales. El movimiento de los sicarios que bajaron de un Chevrolet Corsa gris y realizaron movimiento como de efectivos de seguridad.

Según fuentes consultadas bajaron los cuatro ocupantes del auto. Dos cerrados adelante y dos abiertos en la parte trasera como preparados para cerrar cabos sueltos. Llevaban dos pistolas y dos pistolas ametralladoras que podrían ser armas reformadas (amartilladas). O con un accesorio denominado Sistema Roni, que le da la apariencia de un arma automática.

El Roni aporta al arma una empuñadura y un culatín dándole una apariencia de subfusil. Además ocultaban parte de su cara —mentón y boca— con un pañuelo con imagen de calavera. Además de “La Negra Emi” otro blanco fue un punto de venta de drogas ubicado a metros de la esquina. Y que motivó que en un momento del ataque dispararan a mansalva sobre varios vecinos que nada tenían que ver con el conflicto.

Cercanías
Tres horas después del doble crimen, a unas 15 cuadras de Manantiales al 3700, Horacio Pino fue ejecutado a balazos. Recibió heridas en tórax y agonizó dos días en el hospital Provincial hasta que finalmente falleció el lunes. El hombre de 57 años tenía un pedido de captura emitido en 2007 por la Justicia correntina por no haber regresado de una salida transitoria en una cárcel de esa provincia. Sobre él fuentes consultadas indicaron que también tenía cercanía con el “Viejo” Cantero. Y se investiga si esa cercanía lo pudo haber colocado como blanco de una venganza.

Veinte horas después del ataque en Manantiales y el pasaje 1801, otro doble asesinato ocurrió en Isola al 300. Al menos dos sicarios bajaron de un auto y atacaron a balazos a Eduardo Cisneros, de 70 años, y a su concubina Gloria Elba Larrea, de 56. Estaban sentados en sendas reposeras tomando mate entre un garaje y un lavadero ubicados enfrente del Fonavi donde vivían.

Cisneros era suegro del ex barra brava de Newell’s Luis “Pollo” Bassi, condenado por el homicidio de Juan Pablo Colazzo. Y absuelto por el crimen de Claudio “Pájaro” Cantero. Recibió cinco impactos y quedó sentado en el sillón plegadizo. Su pareja desde hacía tres o cuatro años recibió un disparo en el rostro.

Fuentes consultadas indicaron que bajo la lupa quedaron al menos cinco hechos de abuso de armas. Los mismos se registraron la semana previa al doble crimen. Y que tuvieron como blanco frentes de viviendas en las inmediaciones.

Relaciones
Cuatro horas después de ese doble crimen Matías Leonel Gobernatore, domiciliado en Villa Gobernador Gálvez, fue ejecutado con un disparo en el pecho. En inmediaciones de un puente peatonal que cruza Circunvalación a la altura de Cereseto, en barrio Las Delicias.

Este muchacho de 18 años residía en Bordabehere al 1500 de Villa Gobernador Gálvez, a pocos metros del domicilio de “Pollo” Bassi. Fuentes consultadas indicaron que el muchacho tenía relación con el “Pollo”. Y que un familiar directo suyo fue detenido junto a Bassi en una de las causas en las que el ex barra fue investigado.

El último episodio de esta saga ocurrió pasada la medianoche del domingo en un departamento de Lola Mora 55. Allí un hombre de 38 años, Andrés M., resultó herido en tórax, hemitórax y piernas cuando su vivienda fue atacada a balazos. Investigadores consultados confiaron que una línea sobre la que se trabaja es que la víctima del ataque a balazos también tiene cercanía con Bassi. Y ese sería la causal del atentado del que fue víctima.

También se indicó que el mismo domicilio había sido atacado a tiros pocos días antes. Y que el hombre tiene un domicilio alternativo ubicado a la vuelta del lugar donde fueron ejecutados el suegro de Bassi y su pareja el sábado en los monoblocks del Parque del Mercado.

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