De Vido condenado: crónica de la caída en desgracia de un ministro todopoderoso

Nacionales 10 de octubre de 2018 Por
Julio De Vido fue uno de los ministros con más poder. Manejó la millonaria caja de Planificación Federal, se vinculó con empresarios, gobernadores e intendentes. Y tuvo inmunidad judicial.
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- De Vido hoy. En la cárcel de Marcos Paz y condenado por la tragedia de Once

Durante los 12 años que estuvo en el gobierno nacional con Néstor y Cristina Kirchner conoció los tribunales de Comodoro Py solo de nombre. Fue gracias a operadores judiciales que hacían gestiones en su nombre ante jueces permeables.
Pero un día, el poder se terminó. Y así se abrieron las compuertas de Comodoro Py y salieron las causas judiciales que estaban contenidas. Se fue del gobierno en diciembre de 2015 y desde entonces fue preso, enviado a juicio oral en tres causas y procesado en media docena de expedientes y bajo investigación en otros ocho. Y hoy desde la cárcel de Marcos Paz escuchó la condena a cinco años y ocho meses de prisión por la tragedia de Once.
Si bien el mismo camino -de la cárcel, las condenas y los procesamientos- lo siguieron otros ex funcionarios kirchneristas, De Vido es el símbolo del despoder.
"Nosotros esperamos sentados y vemos pasar a todos", graficaba hace unos años un fiscal federal con décadas en Comodoro Py que vio pasar a políticos de todos los partidos.

El 10 de diciembre de 2015, De Vido dejó el gobierno. Apenas cinco meses después fue citado a indagatoria por el juez Claudio Bonadio en la causa de la tragedia de Once. Era la primera vez que tenía que dar explicaciones por su paso por la gestión pública. Lejos iba a estar de ser la última. El magistrado lo había dejado afuera de la primera investigación de la muerte de 52 personas, en febrero de 2012.
En esa causa, en dos años y medio, De Vido fue procesado, enviado a juicio oral, juzgado y condenado. Son los tiempos que la sociedad espera de la Justicia pero que desde los tribunales casi nunca tienen reservado para juzgar al poder.
En octubre de 2017, De Vido fue preso. Quedó detenido en la causa por las irregularidades de la mina de carbón de Río Turbio. Para eso la Cámara de Diputados le quitó los fueros de inmunidad de arresto. El próximo 27 de octubre cumplirá un año en la cárcel de Marcos Paz.
Antes y después de eso, los problemas judiciales para el ex todopoderoso ministro continuaron. Está procesado en la causa Río Turbio, en la de los cuadernos de los bolsos de la corrupción, por el caso Skanska, por la ampliación de dos gasoductos, por los fondos que recibió la actriz Andrea del Boca para una novela, por las viviendas del plan "Sueños Compartidos" de Madres de Plaza de Mayo y por las irregularidades en la renegociación de contratos ferroviarios.

A eso se le suma que ya tiene fecha para dos nuevos juicios. El 22 de octubre comenzará a ser juzgado por la compra de trenes chatarra a España y Portugal y el 26 de febrero, junto a la ex presidente Cristina Kirchner, por las irregularidades en la obra pública para Santa Cruz que recibió el empresario Lázaro Báez.
Pero además está citado a indagatoria por los pagos de coimas de la empresa Odebrecht por el soterramiento del Sarmiento y por plantas potabilizadoras y por la valija de 800 mil dólares del venezolano Guido Antonini Wilson. Y está bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito, por la entrega irregular de subsidios al gasoil a empresas de colectivos y por sobreprecios en la importación de gas natural licuado (en ambas estuvo procesado), por la creación de una aerolínea que nunca funcionó pero que gastó plata del Estado y por la compra irregular de equipos tecnológicos para la Universidad Nacional de San Martín.
 

Todas las causas tienen un mismo eje: la corrupción, que se repite en todos los estamentos del Ministerio de Planificación que manejó De Vido y que tiene a sus principales funcionarios presos, como Ricardo Jaime, José López y Roberto Baratta.
Algunas de esas causas se iniciaron en 2006, 2007, 2008, 2011, 2012 por investigaciones periodísticas o por denuncias de dirigentes de la oposición. Pero eran años de pleno poder de De Vido y del kirchnerismo y por lo tanto de la inmunidad judicial que daban las gestiones subterráneas. Expedientes que se pusieron en marcha cuando el ministro dejó el poder.
Solo, arrumbado en una silla desde la cárcel de Marcos Paz, así De Vido escuchó hoy su primera condena y en estos tres años vio cómo se pusieron en marcha todas las causas que supo contener. Un ejemplo de despoder.

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