"Esta empresa criminal conjunta es la más berreta de la humanidad"

Judiciales 15 de mayo de 2018 Por
La defensa de Carlos Ascaíni, uno de los presuntos narcos juzgados con el ex jefe policial Hugo Tognoli, fustigó la teoría de la Fiscalía federal.
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- Los defensores Nanni y Krupnik (izq) pidieron ayer la absolución de su cliente, Carlos Ascaíni.

Un relato "kafkiano", una construcción "novelesca", un "enchastre jurídico que se llamó causa Tognoli". Con esos severos conceptos, los abogados de Carlos Andrés Ascaíni definieron la causa penal contra el transportista de Villa Cañás acusado de traficar droga bajo amparo policial. Lo hicieron al presentar sus alegatos finales en el juicio oral que se le sigue junto a otras 26 personas, entre ellas el ex jefe de la policía provincial Hugo Tognoli. Dijeron que no se probaron vínculos del transportista con otros acusados ni se constató un enriquecimiento patrimonial, y pidieron su absolución."Esta empresa criminal conjunta es la más berreta de la humanidad", dijo el penalista José Nanni al abrir el alegato que su colega Paul Krupnik completó por la tarde. De acuerdo con los defensores, las causas conexas que involucran a Ascaíni fueron un montaje desprovisto de pruebas para erigirlo como una suerte de "enemigo". Indicaron que toda la pesquisa descansó sobre un ínfimo secuestro de drogas y que su cliente fue acusado de integrar con Tognoli una empresa delictiva "sin objeto social, sin comunicación entre sus miembros y sin incremento en su patrimonio".

En este sentido, los abogados señalaron que se investigó el patrimonio de Ascaíni sin que se registrara un aumento y que por ese motivo la Unidad de Información Financiera (UIF) se retiró de su rol de querellante al comenzar el juicio el año pasado. Los abogados analizaron por separado los expedientes en los que está señalado Ascaíni pero con argumentos comunes a cada caso.

Con sus exposiciones terminó la ronda de alegatos en el juicio que se lleva adelante en la sala del Tribunal Oral Federal Nº 2 de Oroño al 900. Las audiencias se retomarán el 28 de mayo con las réplicas de los fiscales Adolfo Villate y Adriana Saccone, para luego dar paso a las contestaciones finales de las defensas. A partir de ahí se abrirá un compás de espera hasta que pronuncien su veredicto los jueces Beatriz Caballero de Barabani, Omar Digerónimo y Otmar Paulucci.

Para Ascaíni los fiscales pidieron una pena de 15 años de prisión por comercialización de droga. Sus abogados defensores, la absolución.

El caso de mayor impacto público en el que está mencionado Ascaíni es el que lo conecta con Tognoli, acusado de haberle brindado protección cuando era responsable de la ex Drogas Peligrosas santafesina, antes de llegar a ser jefe provincial de la policía. "La causa Tognoli no debe continuar. Es un relato novelesco sin prueba, carente de tipos penales y donde se evidencia un total desapego a las normas penales por parte de la acusación", dijeron los abogados sobre este proceso.

Azúcar impalpable

Ascaíni fue apresado por primera vez el 8 de mayo de 2012 en un cruce de rutas cercano a Chapuy. Fue en un operativo a cargo del subcomisario Alejandro Druetta, por entonces jefe de la delegación de Drogas en Venado Tuerto e imputado la semana pasada en una causa federal por presunta confabulación con un narco.

Según el reporte policial de aquel día, los policías le cruzaron el paso al Audi A4 de Ascaíni y le incautaron 1,2 kilo de cocaína que finalmente resultó ser azúcar impalpable en un 98 por ciento.

Por ese procedimiento Ascaíni estuvo seis meses preso en la cárcel de Piñero hasta que obtuvo una prisión domiciliaria con salidas laborales.

Dirección política

Sin embargo al año siguiente, el 9 de marzo de 2013 volvió a ser detenido en base a una investigación iniciada cuatro años antes por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Esa pesquisa había detectado en una escucha que el 25 de noviembre de 2009 Ascaíni llamó a la comisaría de Villa Cañás para consultar a quiénes pertenecían dos vehículos que lo seguían. Y en la seccional averiguaron que eran de la PSA tras consultar las patentes en la web del Registro Nacional Automotor. Para realizar esas averiguaciones utilizaron una clave que había gestionado Tognoli en su rol de titular de la ex Drogas Peligrosas.

Cuando se reactivó esa causa, Tognoli fue detenido y acusado de brindar protección a narcos del sur provincial en una "empresa conjunta" con Ascaíni y los policías Alfredo Quintana y Néstor Juan Fernández.

Los abogados cuestionaron el modo en que el contenido de esa escucha llegó "sin un acta" a una fiscalía federal y advirtieron que "pasaron más de dos años para que se inicie la investigación". Esto, dijeron, sólo se explica porque hubo un "direccionamiento político inexplicable" hacia Tognoli y su cliente: "Ascaíni debía ir preso. Debe ir preso. No importa cómo. Hay que satisfacer el interés político y los rumores del pueblo para encarcelar",

"Así como la fiscalía tuvo que recurrir a la teoría fantástica de la empresa criminal, tampoco se pudo investigar cómo es que esta investigación llegó a manos de un periódico de tiraje nacional", objetó Nanni en referencia a una nota del diario Página 12 del 19 de octubre de 2012 que dio cuenta de la escucha en cuestión y que precedió a la detención de quien entonces ya era jefe de la policía provincial.

Los abogados fueron durísimos con Druetta, a quien le cuestionaron el carácter supuestamente azaroso de su procedimiento en la ruta. Lo acusaron de haber "direccionado" pesquisas para perjudicar a Ascaíni cuando en casi cuatro ninguna otra fuerza encontró indicios contra él o le secuestró drogas. "¿De qué estupefacientes estamos hablando?", se preguntó Nanni, para responder: "Todavía no lo sé".

El abogado remarcó que tras la segunda detención, días antes de un allanamiento del 5 de abril de 2013 a su casa de Villa Cañás, Ascaíni pidió que corrieran a Druetta de la pesquisa porque "sabía que lo iban a embagallar. Y obviamente se encontró un kilo de droga en su casa en circunstancias mágicas", dijo, y por esto fue detenida la ex esposa del transportista.

"Sería el narcotraficante más tonto del planeta de tener estupefacientes en su domicilio cuando sabía que lo iban a allanar. Droga similar a la ya encontrada antes, con un escasísimo nivel de cocaína", amplió el defensor.

Un relato

"Un ilícito penal es lo que no tenemos en esta causa", remarcó Nanni en su alegato. "Se trae de la biblioteca la teoría de la empresa criminal conjunta cuando no hay nada de nada. Pero esa empresa no tiene droga, no hay un solo mensaje entre sus miembros, no hay cruces de llamadas. Es una teoría de dudosa constitucionalidad", insistió.

Por todo esto, los abogados del transportista cañaseño rotularon al caso como un "relato" donde la narración se impone a las pruebas: "Construyeron una novela, fueron uniendo distintos hechos aislados. Hicieron un cóctel de causas para presentar a Ascaíni como un narcotraficante".

"La causa Tognoli es un retrato novelesco sin prueba, carente de tipos penales", señaló uno de los abogados de Ascaíni

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