La Picasa: veníamos mal y seguimos peor

Editoriales 01 de marzo Por
Recuerdo el día que fui a la Corte Suprema de Justicia -en realidad fui dos veces pero lo voy a resumir en una- gracias a la gestión de un amigo de toda la vida que, por aquel momento, era secretario de la Corte y me presentó a su colega en la institución, el Dr. Galmarini, quien tenía a su cargo la cuestión Buenos Aires contra Santa Fe por el tema del desagüe de la laguna La Picasa, que en realidad no era la provincia sino seis municipios los que se presentaron: Pinto, Arenales, Lincoln, Alem, Junín y creo que Chacabuco.
LA%20PICASA
El secretario de la Corte me recibió muy bien, muy amable, muy considerado con mi ignorancia en algunos temas legales pero, la pregunta del millón fue: - Si usted debiera fallar a favor de alguien, ¿de quién lo haría, Buenos Aires o Santa Fe? Pregunté.
De Buenos Aires (respondió)…
¿Por qué?
Porque sería Santa Fe la que enviaría el agua a Buenos Aires.
Pero, por el otro lado nos la están mandando ellos a nosotros.
Sí, pero Santa Fe nunca se quejó.
Antes de irme de la Corte pedí el expediente para leer la defensa de Santa Fe: lamentable, no se defendió en ningún momento, solamente suplicó. No esgrimía argumento técnico alguno para forzar la salida de la laguna.
Tal cual le había dicho al senador Reutemann en el senado: va a gastar en una obra que Buenos Aires no le va a dejar usar.
Con esa respuesta comencé a entender todo y accedí a un decreto de los tiempos de Reviglio (1987) -que muchos también leyeron- en el que Santa Fe aceptaba como destino de los excedentes hídricos aguas arriba, a la laguna La Picasa. ¿Quién lo habrá asesorado en aquel momento al gobernador?
Pero parece que no fue suficiente error de Santa Fe lo de la Corte y lo del decreto.
Se comenzó a hablar de la Alternativa Sur, algo tan ridículo, no había ninguna cota lo suficientemente baja para argumentar que la solución iba por allí. Claro, llevaba consigo el proyecto una serie de canalizaciones aguas arriba y aguas abajo, sin comprender el drenaje libre de La Picasa -seguiría condenada al bombeo- y a los únicos que beneficiaría era a Córdoba y Buenos Aires. Como no podía ser de otra manera SF apoyó con ganas. Inexplicable.
Recuerdo que recibo un día, una notificación avisándome que sería visitado en la Comuna de Aarón Castellanos, la que presidía, por gente del gobierno nacional, creo que eran de hidráulica u obras públicas, con el fin de que firme mi acuerdo con esa nueva obra. Entonces, puse el proyecto sobre la mesa y escribí en un pizarrón 10 preguntas, todas técnicas, para que me respondan los emisarios de la Nación.
Recuerdo a ese hombre alto, flaco, canoso y ya grande, que me dijo: “no firme Salleras”. Ni siquiera pudieron responder a la pregunta sobre la estrategia hidráulica, o sea, como iba a funcionar eso.
Mientras estuve en la comuna no se pudo iniciar su construcción porque me negué a firmarlo. Muchos me apuntaron con el dedo por mi conducta rebelde, pero sabía bien lo que hacía, además yo no tenía ni dueño ni partido político.
Desde luego, así como se dejó a medias la realización del desvío de la ruta nacional 7, por el borde de la laguna, sorteando el agua en terreno seco y haciendo tan sólo 4 kilómetros más, para hacer un costosísimo bodrio,  apenas finalizó mí mandato, se iniciaron las obras de canalización que hoy hacen imposible un acuerdo de desagüe de la laguna, e incluso cualquiera de las que se están hablando solamente traerían efectos psíquico-sociales pero nunca soluciones hidráulicas, ni siquiera para la ruta.
¿Por qué? Nosotros le suplicamos a Buenos Aires que nos acepten 5 m3 de escurrimiento natural… ¿de la laguna, de la cuenca hidrográfica o de la cuenca hidrológica? De otra manera: ¿de la laguna, del primer invento de cuenca, de la ampliada hasta Laboulaye o de la súper cuenca que comprende incluso los aportes de las sierras? ¿De dónde? Porque no es lo mismo. Si yo digo que mi laguna pertenece a las Encadenadas del Norte y que es aportante natural al Salado es una cosa, ahora, si a ella le sumo todos los excedentes hídricos de las sierras de San Luis y del faldeo de los Comechingones, es otra cuestión. Si al mismo tiempo lo agravamos con un caprichoso y grueso canal artificial que busca ordenar las cosas aguas arriba sin importarle un bledo las consecuencias que pueden producirse en una cuenca declarada cerrada… y si además lo completamos con más de 200 canales clandestinos (llamados curiosamente por la gente de hidráulica de Santa Fe: irregulares)… ¿Qué agua le queremos mandar a Buenos Aires?  
Si entraran 60 m3/s (promedio en tiempos pretéritos de 1999-2003) y pensamos sacar sólo 5 m3, estamos hablando de menos del 10 por ciento, o sea, solamente buscamos un efecto psíquico-social.
Fue un grave error aceptar la Alternativa Sur, además de acelerar el curso de las aguas que no pertenecen ni pertenecieron históricamente a La Picasa, era sabido de la nula capacidad, por no llamarlo falta de voluntad, para controlar la canalización clandestina, pero además, todo debía cerrar con una obra de desagüe, también artificial e ineficiente por donde se la mire, con sistema de bombeo que demostró no poder funcionar, ya que no lo hizo por 15 años. Una tremenda inversión sin lograr amortizarse y que además, trajo aparejado la crisis hídrica resultante de la grosera retención de aguas, y que hoy se pretende simplificar con un canal aliviador de 5 m3/s.
Algunos dirán, sin hacerse cargo que en su momento aprobaron de hecho todo lo que se hizo, que no se puede mirar el pasado sino buscar soluciones en el presente… sí, pero si yo no les digo que el camino que quieren tomar los lleva en sentido contrario al que se debe ir, porque en los últimos 15 años lo tomaron, no sólo sin llegar a ningún lado, sino que se perdieron, tengo la obligación de decírselos. Probablemente tomarán, otra vez, el camino que no corresponde.
La solución pasa por volver a foja cero el desastre que hicieron. Deshacer el horrible invento de la Cuenca La Picasa. Mejorar la canalización en Córdoba para conducir sus excedentes hidrográficos por el Canal Devoto -y otros- hacia el Carcarañá. Lo que se escape de las cuencas serranas, llámese Río 5º e inmediatos, que los tome BA en su territorio, utilizando las obras hechas en función de la Alternativa Sur y algunos anexos nuevos para Gral.  Villegas. Y La Picasa, ahí sí vuelve a las Encadenadas y 10 m3/s, sin aportes ajenos, pueden ofrecer un importante resultado, con efecto mínimo aguas abajo. Desde ya que también hay que mejorar la conductibilidad del Salado, especialmente a la salida de Junín, donde se comporta de forma totalmente irregular. (Todo según datos oficiales actuales, tomándolos como válidos, sería el momento de hacerlo).
Y si  no…
AARON CASTELLANOS: PEDIDO DE PUBLICACION
Eduardo Juan Salleras

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